 |
Fotos/KRT |
El mundo ha vivido en esta última semana momentos inolvidables. La muerte del papa Juan Pablo II ha conmovido a mandatarios de muchos países, a peregrinos que han viajado a Roma a decir adiós junto a jóvenes y niños que han asistido al funeral inspirados por sus enseñanzas.
Además de todos los televidentes que han pasado
horas viendo los sucesos acontecidos y las iglesias repletas de feligreses
que asistieron a los servicios
religiosos para rendir un homenaje al Santo Padre.
Al tener la oportunidad de meditar su legado, vemos fotos
del Papa donde es saludado por niños y bebés, y hasta se mostró el caso del bebé que milagrosamente salvó al
Papa del atentado que tuvo mayo de 1981.
El papa Juan Pablo II era un defensor de la vida y son
los niños quienes llevan esta misión
de vida.
Cuando una madre lleva en su vientre esa vida, son nueve
meses de preparación física
y emocional.
Los familiares y amigos siguen mes a mes los avances,
cuestionando con interés
por el desarrollo del embarazo. Empezamos a leer y aprender de todo lo que
va a ocurrir para prepararnos a los cambios que puedan ocurrir.
Los cambios en nuestro cuerpo son muchos, los cuales
ocurren simultáneamente o van apareciendo a medida que avanza el embarazo. La lista es larga y parece increíble que todos los cambios se puedan manifestar en una sola persona. Por ejemplo, podemos tener dolor de cabeza y de espalda, infección de la vejiga, constipación, desmayo, la nariz puede sangrar, las encías pueden inflamarse y también sangrar, hay palpitaciones, falta de respiración, indigestión, hemorroides, calambres en las piernas, náuseas, dolor en la parte inferior de la pelvis, la piel se puede manchar, aparecen las estrías y venas varicosas, hinchazón
de los pies, piernas y manos, cansancio que no se quita, cambios en los senos
y flujo vaginal, entre otras cosas.
Falta mencionar que “todo se nos olvida” y tenemos un calor muy grande por dentro, como si estuviéramos dentro de “un horno”.
Bueno, cabe recordar que estamos formando una vida con
toda una maquinaria
en ejecución que trabaja 24 horas para formarla.
Además, hay que alimentarse apropiadamente, ya que “se come por dos”, mantener un régimen de ejercicios adecuados al estado en que nos encontramos. Tenemos que notificar al médico de inmediato de cualquier síntoma de alerta que tengamos por el camino como lo son los dolores persistentes en la cadera y presión pélvica diferentes a los dolores acostumbrados, cólicos como si fuera parte de una menstruación, cólicos
intestinales sin diarrea y flujo vaginal acuoso o sangrado.
A medida que el embarazo avanza, esperamos con ansiedad la
visita al médico para que nos pueda contestar a todas las preguntas que tenemos. Una idea que puede ayudar es llevar un diario escrito de los cambios que notamos; este será un
lugar donde podemos plasmar las interrogantes que tenemos para que no se nos
olvide en la siguiente visita.
Hay que recordar que el embarazo se produjo por el deseo
de dos personas, involucre a su cónyuge en el proceso y no lo aparte
de su vida emocional.
El embarazo es el momento en donde la mujer es tratada “como una reina” y estos privilegios duran “nueve meses”.
Tenemos la oportunidad de que nos cedan el puesto cuando
esperamos por una cita, podemos aprovechar la fila de los jubilados y en
los restaurantes “los antojos” son
atendidos con especialidad.
No olvide tomar fotos durante el embarazo, ahora está de moda tener fotos particularmente mostrando el vientre, después de todo, son “nueve meses” de
espera que valen la pena por la vida.