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Celebramos el Día de la Madres todos
los días cuando recibimos el abrazo matutino de nuestros hijos. Cuando
abrimos la puerta y saludamos con puros besos a ese bebé que espera con
ansias que lleguen a recogerlo de su cuna. Empezamos a decirle lo contentas que
estamos de verlo nuevamente, después de haber descansado durante la noche.
A su vez, el bebé responde con sus gestos de agradecimiento por todo lo
que hacemos.
Iniciamos la rutina. Damos gracias a Dios por un nuevo día. Abrimos las
cortinas, colocamos música de fondo, empezamos a jugar cuando les quitamos
la ropa, o cuando cambiamos el pañal, cantando y dando el toque mágico
del día.
De una manera compleja, empleamos todos los sentidos. El bebé desarrolla
el sentido de la vista cuando ve a la persona más importante de su vida.
El sentido del olfato porque el olor de mamá es como un aroma de rosas
frescas para el bebé. El sentido auditivo cuando escucha la voz melodiosa
de su mamá tan pronto sale el sol. El sentido gustativo cuando amamantamos
o cuando nos prueba con su mordida.
El sentido que más impacto tiene en el bebé es el sentido del tacto.
Esas caricias de mamá son muy especiales. La madre estimula la piel pero
cada roce tiene diferentes facetas.
Cuando el bebé está feliz, ese roce en el brazo o en la cara indica
la alegría que siente su progenitora de estar de vuelta.
Cuando el bebé está triste, mamá seca las lágrimas
y quita el dolor.
Cuando el bebé está bravo, ese abrazo calma la tempestad.
Cuando el bebé está de mal humor, nada como las cosquillas en el
estómago.
Cuando el bebé se golpea, el arrullo que canta la mamá tiene poderes
maravillosos.
El afecto que reciben los bebés es imprescindible para la formación
de futuras relaciones humanas. Se aprende del amor de mamá en la manera
cómo se relaciona con los abuelos, tíos y primos.
Ese amor de mamá es como una vez la escritora Marion C. Garretty mencionó: “El
amor maternal es el combustible que permite a un ser humano normal hacer lo imposible”.
Es un amor lleno de calor, sacrificio, persistencia, fuerza, motivación.
Todo lo necesario para suplir las necesidades físicas y emocionales. ¡Damos
gracias, muchas gracias por el amor de mamá! |