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FOTOS/KRT Direct |
El sólo visitar a la abuela o comer en un restaurante junto con
el bebé es una excursión. No es fácil prescindir de todas
las cosas que usamos en casa para cuidar al bebé estando a millas de distancia.
Que si los utensilios para comer, los cambios de ropa, pañales, el coche,
el agua, los juguetes, el gorro, la cámara, el chupete y la lista no termina.
Cuando ya estamos en el carro y lejos de casa nos percatamos que se nos quedó algo
y cuando llegamos de regreso a casa, no queremos salir más por lo agotados
que estamos de cargar con las bolsas.
Muchas veces nos privamos de salir de vacaciones por la comodidad de no empacar
el equipo que necesitamos. Si para salir "a la vuelta de la esquina" uno
queda agotado, ahora el pensar estar fuera de casa se nos quita el deseo de pasear.
Sin embargo, la experiencia de viajar puede ser una oportunidad de aprendizaje.
Estaremos en familia, paseando y gozando al bebé en otro ambiente. Lo
principal es darle al bebé la oportunidad de ajustarse al nuevo medio
enfocándonos en sus necesidades en la medida que los planes del viaje
se desarrollan. Si somos realistas, flexibles y nos mentalizamos en la idea que
nos vamos a divertir, el bebé aprenderá a tolerar nuevas y divertidas
experiencias.
Ayudaría mucho si:
1. Planeamos las vacaciones con tiempo. Ya sea un viaje a la playa o un viaje
fuera del país, lo principal es organizarse y planear el viaje con
suficiente tiempo de anticipación. Si piensa viajar fuera del país
en vez de hacer un itinerario de cinco lugares, escoja uno o dos sitios que
usted considere que pueda manejar sin que el bebé se irrite.
2. Tengamos una bolsa de medicinas. Siempre es bueno hacer una cita con el
pediatra días antes del viaje para que le dé "el visto
bueno" médico de su bebé. Usted conoce los medicamentos
que hasta el momento le han servido al bebé y asegúrese de
tener la cantidad necesaria. Si el bebé sufre de asma, es bueno llevar
el nebulizador en caso de emergencia.
3. Pregunte por los servicios ofrecidos. Si se va quedar en un hotel considere
aquellos hoteles que ofrecen una cuna, la silla para comer, coches para rentar
y servicios de "nanas" disponibles.
4. Evite cambios significantes antes de las vacaciones. Si piensa dejar de
amamantar justo antes de las vacaciones, no es el momento indicado. El amamantar
podrá ser el mejor consuelo para su bebé. Ir de vacaciones
para un bebé es suficiente estrés, y quitarle la leche materna
es contraproducente.
Si su bebé no ha empezado a comer papillas, no inicie darle comidas
sólidas cercana a la fecha de partida del viaje. Aprender a comer
es un reto importante para el bebé. Espere al regreso de las vacaciones.
Y si el bebé tiene problemas para dormir en la noche, es de esperar
que el bebé "dará unos pasos para atrás",
levantándose más a menudo.
Tenga paciencia así como cuando se enferman que se levantan en la
noche más de lo acostumbrado.
La segunda parte incluirá ideas de accesorios necesarios cuando empaque
y consejos cuando viaje en carro o en avión.
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