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Después de dar a luz al bebé, el momento más temible
e inquietante es cuando la mamá debe regresar al trabajo y necesita buscar
a una persona que cuide a su hijo.
Ante todo, debemos dedicar tiempo suficiente en la elección de esta delicada
faena, ya que dejaremos en manos que no conocemos por completo a nuestro tesoro.
Cabe destacar que el hecho de que el bebé se acostumbre al cuidado de otra
persona que no sea la madre o el padre, en gran parte ayudará en su desarrollo
integral, los progenitores deben tomar ciertas consideraciones.
Los padres deben conocer que entre “más temprano el bebé experimente
esa separación va a ser más fácil”.
En otras palabras, si la “nana” empieza a cuidar al bebé a
los tres meses será un mejor momento de ajuste que si comenzara a cuidarlo
a los 8 meses cuando se acerca la era de la “ansiedad por la separación”
de su madre.
Sin embargo, para sentirnos tranquilos, esa persona tendrá que llenar los
requisitos que exigimos como familia.
Tomando en cuenta que la madre necesita retornar a su jornada laboral, es importante
que dispongamos del tiempo necesario para entrevistar a las candidatas.
Posteriormente, luego de haber escogido a la persona, se deberá entonces
tener un período de entrenamiento en donde la “nana” podrá
conocer sus expectativas.
Al inicio será “estresante” la separación, ya que la
inseguridad y la desconfianza mantendrá a la mamá muy temerosa del
cuidado que pueda brindar la “nana”.
Pero de algo puede estar segura y es que su bebé será el barómetro
que medirá y le hará saber si está en buenas manos.
Entre las señales a las que hay que estar muy alertas son los signos de
descontento, cambios en la personalidad y “una lloradera”, la cual
podrá distinguir de la usual.
Según Eisenberg, Murkuff & Hathaway (1995), vale la pena tener en cuenta
los siguientes temas cuando entrena a la “nana”:
-Cómo calmar a su bebé
-Mostrar el juguete y música favorita
-Cómo sacarle los gases
-Cómo cambiar y limpiar al bebé
-Cómo darle la leche, (en tacita si amamanta o mamadera)
-Tener una lista de lo que puede o no comer si ya está en edad de las papillas
-Mencionar características o hábitos (vomita mucho, cada cuanto
hace sus necesidades, etc.)
-Entrenarla en cómo mantener la rutina de las siestas y la rutina de la
noche
-Pagar por una clase de primeros auxilios y mostrar donde guarda la caja de primeros
auxilios, además de su contenido
-Explicar las reglas de la casa concerniente a las mascotas y enfatizar estrictamente
las reglas de seguridad
-Mostrar los lugares donde se guarda la linterna y las velas en caso de que se
vaya la luz
-Enfatizar el hecho de saber a quien permiten la entrada a la casa
Es de suma importancia también que mantengamos un tablero en la cocina
con la siguiente información:
-Teléfonos de la familia incluyendo vecinos y en orden de llamada en caso
de no conseguir a los padres
-Número de teléfono del pediatra y el hospital más cercano
-Número de teléfono de la policía y los bomberos
-Número de teléfono de la “estación de taxi”
más cercana junto con dinero disponible en caso de emergencia. Este dinero
puede ser colocado en un sobre y puesto en un expediente junto con la información
médica del bebé.
En realidad, con el tráfico de Panamá cualquiera medida de prevención
es una buena en caso de que se dé una emergencia y los padres no estén
disponibles en el momento dado.
Vivimos en una sociedad en la cual es vital la ayuda de las empleadas o “nanas”.
Muchas veces, no una, sino varias personas involucradas en el cuidado del hogar
y de los niños.
En una reunión de mamas el tema de más cobertura es “todo”
lo que hacen estas personas que a veces nos frustran. Se puede hacer un libro,
seguro el más vendido, solo con las anécdotas más increíbles.
Sin embargo, si las entrenamos, las nanas pueden ser de mucha ayuda.
Continuaremos la próxima semana. |