Un
caso particular es el de Gloria Méndez, madre
de una pequeña de dos años. “Como
todo niño, a Johanna le gusta mucho jugar
y sobre todo en el piso”, manifestó.
Por esta razón esta mamá procura mantener
toda la casa lo más limpia que se pueda, aunque
a veces le resulte agotador.
Cuando se da cuenta que cierta cantidad ha llegado
a su casa, cierra las ventanas principales, hasta
que ya no aguante el calor del día y se dispone
a limpiar lo que esté sucio con la escoba.
Trata de tomarse un buen tiempo para barrer, ya que
según contó,
algunas veces el hollín le ha dejado manchas en el suelo, que no desaparecen
con tanta facilidad.
Mientras que la maestra Claudia Acevedo dijo que el problema con el hollín
no es más que cuestión de estética. “Puede ensuciar
hasta la esquina más escondida de tu casa y si no se observa a tiempo,
permanece ahí por largo rato”, agregó.
Ya sea una situación
de higiene, suciedad o estética, lo único
que puede hacer para atacar al hollín del verano
es limpiar su casa lo más que pueda. Una de las
cosas que le puede alegrar es que la mayoría de
las quemas se realizan en época de verano. Aproximadamente
en dos meses empieza la temporada de invierno y con éste
el fin de las exhaustivas limpiezas por culpa del hollín. |