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Cortarle
la cola y las orejas a nuestros perros se
ha convertido en un tema controversial. Muchos
criadores “mutilan” estas partes
del cuerpo solo para que luzcan más
feroces y bonitos. La verdad es que la única
ventaja de someter a estos animales a una
amputación de su cola y parte de las
orejas es cuestión de estética.
Miguel González R., médico
veterinario y zootecnista de la Clínica
Veterinaria K-nino, afirma: “No estoy
ni a favor ni en contra del corte de cola
y orejas; pero eventualmente debe eliminarse,
ya que es traumático e innecesario
para el animal”.
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Foto/KRT |
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Según el veterinario, en Panamá está disminuyendo
bastante el número de perros a los que se
les cortan las orejas, y “los niños
juegan un papel muy importante, al ser los principales
promotores de no cortarle las orejas a los perros,
ni siquiera los rabos; ellos están más
sensibilizados con los animales”, agrega.
¿COMO NACIO LA COSTUMBRE?
Existen muchas teorías que cuentan cómo
se inició esta costumbre sobre las mascotas.
Algunas concuerdan en que esta práctica se
inició siglos atrás cuando el bienestar
de los animales preocupaba mucho menos a la gente.
Durante la Edad Media, se hizo muy popular la costumbre
de mutilar colas y orejas de los animales, en regiones
como Bretaña y Europa Occidental.
Muchas
teorías y excusas
intentan explicar el porqué de esta
práctica: ya sea para evadir impuestos,
prevenir el contagio de la rabia y lesiones
lumbares, para aumentar la velocidad de carrera
de los animales o para evitar las lesiones
en la cola en las peleas caninas.
También se cortaba la cola de aquellos
que fueran hermanos de camada para que su
aspecto fuera uniforme. |
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La desventaja de cortar la cola, además de
lo doloroso que resulte para la mascota, consiste
en mutilar el sistema de señales de comunicación
tan importante en la socialización del can,
puesto que éste utiliza todo su cuerpo para
mandar mensajes durante sus encuentros con otros
perros.
EL PROCEDIMIENTO
La cola y orejas generalmente se cortan antes de
las tres semanas de nacido, pues se dice que a esa
edad es menos doloroso porque los cartílagos
son muy blandos.
“Cuando los perros acaban de nacer, el corte
de cola es mucho más fácil”,
dice González,
explicando que se le hace una incisión en
la segunda vértebra coxígea (entre
la segunda y tercera vértebra hay un espacio),
y luego del corte se hacen unos puntos de sutura.
En los tres primeros días de nacidos no necesitan
anestesia, después de los tres días
se les pone anestesia local.
Cuando tienen más de 15 días o están
grandes es un poco más complicado, “ya
que hay que suministrar anestesia general, porque
hay que ligar arterias caudales que pueden sangrar
bastante”, añade.
Si decide continuar con la tradición asegúrese
de llevar a su perro con un profesional que se especialice
en esta operación para que lo lastime lo menos
posible.