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| Fotos/KRT |
En Semana Santa, Lourdes Cano va a visitar, junto
a sus hijos, a su mamá en la ciudad de Santiago.
Tiene la mayor parte de las cosas preparadas, pero
le falta por decidir lo que hará con ‘Pandy’,
su perra de raza
french poodle.
A todos les duele mucho la sola idea de dejarla en casa, a pesar de que la vecina
se haya ofrecido a visitarla para asegurarse que coma bien y que esté tranquila.
Así como Lourdes, debe haber
más personas con el dilema de qué hacer
mientras se ausentan, no solo para estos días
de Semana Santa, sino también en otros días
feriados.
Hablamos de este tema con la doctora Yaira González,
de la Clínica Veterinaria Melo, para conocer
cómo resolver ese dilema.
SITIOS DE HOSPEDAJE
Si
va a salir de casa lo más apropiado,
comentó González, es dejarlos
en un sitio de hospedaje durante esos días.
En estos lugares una persona se encarga de la alimentación de sus mascotas
y de darles incluso un paseo para que los animales se ejerciten y hagan sus necesidades
fisiológicas.
Otra alternativa es que una persona lo supervise diariamente y se cerciore que
todo está bien.
SIN EL AMO
Cuando uno realmente convive con las mascotas, ya sean
perros, gatos o cualquier otra, se sabe que no necesitan
hablar para lograr entender qué les molesta o
los pone nerviosos. Estos animales son muy sensibles,
tanto es así que sienten cuando uno está contento
o triste.
Si
lo deja en casa tendría
que dejarle agua y comida, pero ¿qué tal
que su mascota se coma todo en un solo día? ¿O
por el contrario, que cuando la familia se
vaya no se alimente? De ser tres días
los que se ausenten de casa, esa misma cantidad
de tiempo a lo mejor no comerán.
También
puede suceder que cuando estén solos se
puedan atorar, tropezar, enredarse con la correa
o sufrir de algún otro tipo de accidente.
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Los perros se percatan
cuando sus dueños se van de casa, lo que
les puede
causar una depresión. De igual modo corren el riesgo de deshidratarse,
de tener vómitos.
CONCLUSIONES
Cuando una persona adquiere una mascota tiene que considerar
el hecho que algún día viajará y
tendrá que dejarla sola. Como nos señalara
González, ellos se dan cuenta de lo que ocurre
a su alrededor y cambian cuando sus amos se van y no
los pueden llevar. Analice bien la situación,
pero sobre todo piense en el bienestar de su animal.
De elegir un albergue, investigue la reputación
de los dueños, con el objetivo de asegurarse de
que queda en buenas manos.