Aunque no lo pareciera, los animales también
sienten tristeza por la pérdida de su compañero
(a), que puede presentarse tras una muerte o porque
algún miembro de la familia se lo lleva para
otra casa.
La doctora Grettelt Cedeño, de la Clínica
Veterinaria Pet R’Us, enfatizó en que
las mascotas sienten la pérdida de sus compañeros
(as).
UN EJEMPLO: LOS PERICOS
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Fotos/KRT |
Los pericos son
animales de costumbre. Si sus dueños lo
acostumbran a estar con otro por mucho tiempo y
se les muere, ellos quedan en un estado parecido
a la depresión que sufren los humanos.
Aunque le traigan otro perico, al poco tiempo
se mueren. Por la ausencia de su pareja dejan de
comer
y de tomar agua e incluso pueden llegar a escaparse.
Su actividad física cambia. Por ejemplo,
si en la mañana su periquito se levantaba
cantando y pidiéndole comida, luego de la
muerte de su “compañerito” lo
dejará de hacer, dijo la experta.
NO ACEPTAN EL CAMBIO
En
algunas ocasiones se opta por conseguir un nuevo
perico, pero hay que darse cuenta de si llegan a
adaptarse. Pueden empezar a pelear, o el nuevo atacar
a su compañero al notar que está triste.
Hay animales que no se adaptan a la presencia
de otro animal. En otras palabras, no aceptan el
cambio
tan fácilmente, indicó la veterinaria.
Los padres deben hablar con los niños y explicarles
lo que está ocurriendo con franqueza. Ellos
también se acostumbran a las mascotas y sienten
mucho su partida. Al principio va a ser difícil.
Otro aspecto muy importante que recomendó Cedeño
es que preferiblemente los niños no vean a
las mascotas sufrir.
Siempre han visto a su perrito, por ejemplo, alegre
y juguetón; por tal motivo, no hay razón
para permitirles verlo cuando sufre.
Después de cierto tiempo hay que darle
una mejor calidad de vida al animal, ya sea perro
o gato.
Ellos han vivido tanto tiempo con nosotros, que los
días que les quedan pueden ser un poco mejores,
dijo.
Agregó que todas las mascotas se lo merecen
después de haber regalado su tiempo y alegría.