|
Es común ver escenas donde los dueños salen de casa con sus perros a dar un paseo y éste no le atiende ni la más mínima instrucción dada.
Le ladra a las personas, intenta pelear con otros perros, quiere correr sin importarle los carros.
En fin, estas son apenas algunas de las malas conductas que pudieran robarle la calma a sus amos.
Según el médico y entrenador Miguel González, de la veterinaria K-nino, este tipo de conductas se puede evitar siempre y cuando la educación inicie desde que están cachorros.
Técnicas
Los entrenamientos en casa deben iniciar desde los comportamientos más simples hasta los complicados.
Por ejemplo, 10 minutos después que los caninos hayan comido y tomado agua, es importante que como parte de la educación sean llevados al patio para que adquieran la costumbre de hacer sus necesidades allí, si así se quiere.
Igualmente, la técnica de sentarse puede ser bien aprendida por los animales cuando se les ofrece recompensa por su buen desempeño, agregó González.
El obsequio tiene que ser dado por encima de la cabeza para que así forzosamente se siente y disfrute de su compensación, detalló.
Otra lección dictada en casa podría ser en relación al horario fijo de la alimentación.
Normalmente los dueños les colocan el alimento en los platos y luego de transcurrido un largo tiempo es que ellos se animan a ingerirlo.
Este episodio cambiaría si los duelos colocaran la comida y después de 15 minutos, retiraran el plato del lugar donde está ubicado, aunque ni siquiera se haya detenido en olerla, precisó el especialista.
Cuando le toqué nuevamente la porción de comida, los dueños volverán a poner el plato donde estaba y así se le enseñará a que tiene que comer a tiempo, manifestó.
Entrenamiento
El perro aprende por repetición y compensación.
Luego de semanas de insistir en la lección y que el canino sienta que es retribuido por eso, la labor está cumplida.
Para educar al animal es preciso que ambos salgan todos los días de casa por espacio de cinco minutos, sugirió Berta Melo, de la Clínica Veterinaria Berta Melo.
Si lo que se trata corregir es que el perro anda por un lado y el dueño de otro, la primera alternativa es que el paseo sea realizado con una cadena corta para no darle la libertad suficiente de que se vaya a donde quiera.
Los collares recomendados para pasear a los caninos son los de metales, mientras que las correas pueden ser de nylon, algodón o cuero.
Causas
Son muchos los factores que pueden incidir en el comportamiento de los caninos.
La ansiedad por separación de su madre y la señalización del territorio donde habitan son las más principales, dijo el médico veterinario Manuel Jaén, de la clínica veterinaria Sao Paulo.
Incluso, pueden portarse mal cuando tratan de proteger su comida o cuidar su sueño cuando alguien los levanta.
La agresividad también está relacionado al miedo a los adultos, niños u otros caninos.
Por esto es que ensucian la casa, se orinan y defecan en todas partes, y claro está, si lo hacen adentro, cómo no hacerlo afuera, enfatizó.
“En los cachorros, esta mala conducta puede deberse como parte de un juego o como exploración a un nuevo ambiente”, agregó Jaén.
Relación con la raza y edad
La dedicación es básica, sobre todo cuando existen razas que son más diestras que otras, mencionó Melo.
“Los pastores alemanes, rotweiller, aprenden más rápido que otras clases como los dálmatas o french poodle, por ejemplo”.
La edad es otro factor importante ya que no es lo mismo que intente educar al animal cuando es adulto que cuando está pequeño.
El periodo ideal de aprendizaje es entre los ocho a nueve meses de edad, señaló Melo.
Si el canino tiene de dos a tres años su nivel de asimilación es menor, mientras que cuando sobrepasa este tiempo ya se cataloga como una dificultad “aunque pertenezca al grupo de las razas inteligentes”.
Paciencia y tolerancia
Cumplir con el objetivo que estos se porten bien es una labor que debe realizarse todos los días porque tendrán que enfrentar episodios como que el animal se canse o no asimile rápidamente.
Pero uno de los principales puntos que los dueños tienen que estar conscientes es que “nunca” hay que pegarles a los animales porque no aprenden con la rapidez que sus dueños quieren.
“Ni con el uso de las manos, correas o periódicos deben ser reprimidos pues lo único que ocasionarán es que se traumen”, concluyó González. |