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Existe una especie de animal de compañía que a simple vista no se percibe, pero que llega a ser parte de la familia. Estas son las tortugas. Esta especie en el hogar ha sido la “pareja ideal” de Gloria de Díaz, una jubilada y abuela de tres niños, quien, mientras que estos están en la escuela, se dedica 100% a “Winsy”.
La veterinaria María Duarte resaltó la importancia de que las personas, incluso antes de adquirirlas, se orienten sobre los cuidados que éstas merecen. “Esto garantizará óptimas condiciones y un mayor periodo de vida”, explica.
Hábitat
Como animales acuáticos, el primer paso a tomar en cuenta es sobre los cuidados del lugar donde irá a habitar. “El envase o recipiente tiene que ser capaz de conservar el agua, sin que se salga”, aseveró Duarte. Factores como el contacto regular con el sol y su exposición en troncos o rocas, serán fundamentales en la decisión del lugar donde habitará.
Además de un elemento de decoración, en los envases para ambientar su hábitat las personas utilizan plantas artificiales.
Contacto solar
El especialista César Rodríguez indicó que en ocasiones existe la idea de que las tortugas no deben recibir muchos rayos solares. Sin embargo, explicó que esto es bueno por las vitaminas.
Alimentación
Una excesiva cantidad de alimentos suministrados a las tortugas pueden ocasionarle afecciones como obesidad, indicó Rodríguez, así que lo más recomendable es alimentarlas tres veces al día. Una inadecuada ingesta de alimentos aparte de esto puede provocar problemas con su caparazón o hinchazón, dijo. “Cuando su caparazón está mal y le salen manchas es debido a la falta de calcio”, expresó.
Agregó el veterinario que siempre que las tortugas presenten síntomas de enfermedad y estén junto a otras, deberán ser separadas, para que no afecte a las demás.
Los problemas estomacales también puede afectar a las tortugas, ya que la evacuación será más frecuente de lo normal. Aquí, enfatizó, habrá que variarle la dieta alimenticia. |