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Foto/KRT DIRECT |
Anteriormente había tratado acerca del estrés que nos ocasionan
ciertas situaciones como resultado de ansiedades, angustias, preocupaciones. Éstas
son manifestaciones de nuestro organismo como una forma de protección
en un momento determinado.
De igual manera, los jóvenes sienten estrés cuando se acerca la época
de exámenes y por supuesto que lo padres no se quedan atrás en
este proceso.
Es importante que el estrés disminuya para poder lograr que los hijos
se concentren en sus estudios y así lograr que obtengan buenos resultados.
Pero cuando adicional a esto tienen notas bajas y deben salir bien en los exámenes,
generamos en ellos mayor estrés.
Es la única salvación que tienen para no quedarse de año
escolar y a veces es muy tarde para superar los fracasos.
Para no llegar a esta situación se debió haber tomado una buena
decisión en cuanto a esforzarse durante todo el bimestre para no tener
que pasar por estas angustias.
De la misma manera generamos estrés cuando se acerca el final del año
y tenemos regalos que comprar pero aún no sabemos ni qué regalar.
Nosotros mismos generamos la mayoría de esta frustración con la
cual vivimos debido a la poca o nula planificación que hacemos de nuestras
asuntos. Es por eso que en esta época les recuerdo sobre este tema debido
a que es el momento que comúnmente se conoce como el estrés de
fin de año y aun tienen un tiempo para planificar lo que requieran hacer.
Incluso en nuestros trabajos estamos bajo presión porque no planificamos
lo que debíamos hacer con anticipación para que al final no nos
tengamos que quedar hasta tarde en nuestras oficinas tratando de terminar el
trabajo pendiente.
Cuando no conseguimos planificar y llevar a cabo el trabajo o estudios, comenzamos
a sentir angustia. De igual manera, el chico o la chica que no se preparó durante
el bimestre deberá ahora preparar mayor material para estudiar que hubiera
aprovechado durante el período de clases.
Esta manifestación de estrés puede causar que las cosas no salgan
como queremos. Es decir, si estamos apurados para llegar a un determinado lugar
porque salimos tarde, podemos ocasionar un accidente. Si no programamos nuestro
trabajo, tendremos que quedarnos hasta altas horas de la noche haciéndolo
y si no preparamos una lista con los obsequios que deseamos comprar y la lista
de cosas pendientes por hacer, vamos a generar estrés que no necesariamente
producirá un buen desempeño en nuestras funciones diarias.
No sólo es necesario hacer una agenda de actividades pendientes, sino
cumplir con ella para evitarlo, fenómeno que nos impide en ocasiones tomar
buenas decisiones porque no nos tomamos el tiempo para planificar anticipadamente
y prepararnos con calma.
Recuerde que el tránsito actual es bastante pesado y que no mejorará durante
el fin de año.
Lo preferible entonces es hacer un alto y organícese para que evite tener
que hacer largas filas en los almacenes, largas horas en tranques.
Asimismo, los jóvenes deben organizar sus trabajos para que no estén
a última hora estudiando, mientras otros se divierten.