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Foto/KRT DIRECT |
En esta época, los padres que tienen hijos adolescentes se están
preparando para las diversas toma de decisiones que tendrán que hacer
relacionadas con sus hijos y las fiestas.
Cuando se acerca el final del año, no sólo son fiestas de festejo
del fin del año; sino también nos encontramos con graduaciones
de amigos, primos, hermanos, etc. que los invitan a festejar.
Entonces es aquí donde comienzan los dolores de cabeza de los padres.
Ya que como adultos que somos tenemos en nuestras manos la responsabilidad de
dar el permiso de salida a nuestros hijos, hora de llegada y reglas a seguir.
Definitivamente que esto ocasiona, para algunos padres un dolor de cabeza; es
más hay ocasiones en las cuales el padre le lanza la batuta a la madre
y viceversa para no tomarse el riesgo de cometer ningún error; o como
algunos dicen: "que a mí no me echen la culpa". Parecería
que tenemos miedo de llevarle la contraria a nuestros hijos.
Debido a que todo buen padre quiere lo mejor para sus hijos y al mismo tiempo
desean que sus hijos lleven una vida sana y libre de problemas que puedan prevenirse,
es importante cubrir todos los aspectos que conlleva ese permiso que se va a
dar.
Como por ejemplo saber el lugar y el ambiente a donde irán nuestros hijos.
No sé si a usted le ha pasado, pero ya las fiestas de niños no
se celebran como antes; si no en discotecas.
Pero por otro lado, están los hijos que también desean hacer las
cosas "típicas de su edad". Y cuando no estamos de acuerdo con
ellos, nos vemos como padres pasados de moda y en dificultades.
Es importante que se consideren algunos factores a la hora de dar algún
permiso a sus hijos; sobre todo si la salida es en horas de la noche.
Primeramente, los padres de cada chico deben conocer a los amigos y compañeros
de sus hijos. Cada padre debe preocuparse por conocer a los padres de sus amigos/
amigas . De todas formas, los adolescentes son menores de edad y algún
adulto deberá llevarlos a fiestas y recogerlos a la hora que han quedado
de acuerdo en regresar.
Los chicos deben tener una hora de regreso a sus hogares. Esto se hace complicado
a veces, ya que las fiestas ya no comienzan a horas tempranas; sino después
de las 11:00 p.m. Esto dificulta establecer una hora de regreso a casa. Pero
cada padre debe ser enérgico en que se cumpla el horario establecido.
Recordemos que como padres somos autoridad y debe respetarse. Es importante también
que los desacuerdos entre los padres, se ventilen entre ellos, no delante de
los chicos. Una vez que ambos padres se pongan de acuerdo, entonces establezcan
las reglas con sus hijos.
Es necesario que les demos algunos consejos a nuestros hijos de cómo cuidarse
para evitar problemas en una fiesta; de la misma manera, que sus hijos sientan
que ustedes estarán disponibles si los necesitan.
Si usted como padre considera que su hijo no debe ir a determinada fiesta;
converse con él y explíquele las razones. Así no perderá la
comunicación con ellos y podrán resolver de una mejor manera
las diferencias sobre la forma en que piensa cada cual.
Lamentablemente, ni para los chicos y a veces ni para los adultos hay nada
que buscar en la calle después de las 11:00 p.m. Al contrario podemos
vernos envueltos en asaltos o accidentes automovilísticos.