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Este término involucra mucho más que los rasgos de una persona,
sean estos positivos o negativos.
Podemos definir la personalidad como un patrón de comportamiento que incluye
sentimientos y pensamientos los cuales se mantienen a lo largo de la vida de
un individuo.
Entendamos que la personalidad define es característica de una sola persona;
son aspectos que lo distinguen de los demás. En algunas ocasiones nos
vemos diciendo "es que él o ella es así; es su manera de ser".
Esto que estamos diciendo es una descripción de su personalidad, la cual
lo hace único.
Los estudiosos de este tema en particular presentaron sus teorías acerca
de la personalidad desde hace más o menos un siglo atrás. Aunque
estas teorías no son material de éste artículo, sí podemos
mencionar que Sigmond Freud fue uno de sus mayores exponentes.
Se han determinado categorías o clases de personalidad entre las cuales
están:
1.- Extrovertido: persona espontánea, efusiva, comunicativa, aventurera,
sociable.
2.- Afable: amable, cálido, cooperativo, servicial, compasivo.
3.- Dependiente: organizado, responsable, eficiente, práctico, esmerado,
confiable.
4.- Estable emocionalmente: objetivo, tranquilo, calmado, seguro de sí mismo.
5.- Inteligente: curioso, analítico, sagaz, ingenioso, creativo, hábil,
culto.
Estas son algunas características de las distintas personalidades con
las cuales nos encontramos . A través de diversos estudios se ha podido
observar que tanto la herencia como el medio ambiente influyen en la adquisición
de la personalidad, la educación también es otro factor que influye.
El desarrollo de la personalidad se inicia desde la temprana infancia y va adquiriendo
forma y consistencia hasta la edad de la adolescencia.
Nuestra personalidad puede manifestar ciertas características sin tener
un trastorno de la misma. Cuando los rasgos de la personalidad condicionan el
comportamiento de la persona en todo momento dificultando la adaptación
social de individuo, entonces podemos hablar de la posibilidad de un trastorno
de la personalidad.
Aún así, nuestra personalidad se puede ver influenciada por algún
acontecimiento importante en nuestras vidas que nos puede hacer cambiar "nuestra
forma de ser". Pero esto no implica que no podamos mejorar nuestra personalidad
o volver a hacer cómo éramos antes.