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Viernes | 25.03.2005
 
DIFERENCIAS EN EL DESEO SEXUAL FEMENINO
 
Por: Lourdes Berrocal de González
Terapeuta familiar y de pareja
 

El deseo sexual difiere entre los géneros. Particularmente en el caso del género femenino, recibimos muchas quejas en la consulta por parte de los esposos de que a sus esposas se les dificulta iniciar la relación sexual debido a que su deseo es bajo (deseo sexual inhibido) y el de su pareja por el contrario es más alto.

En la gran mayoría de los casos esto se debe a alguna o varias de las siguientes razones:

Mensajes negativos acerca de la sexualidad femenina

El trabajo

Reacciones displacenteras durante la relación

Miedo a perder el control

Temor al embarazo

Depresión

Asuntos hormonales o médicos

Imagen corporal y/o envejecimiento

Atracción hacia su pareja

Conflictos maritales

Sentimientos de vulnerabilidad y confianza

Diferencias entre la pareja con respecto al espacio de cada uno

Iniciemos con la discusión de cada uno de estas razones.


Mensajes negativos acerca de la sexualidad femenina:

Algunas mujeres mantienen creencias religiosas y culturales que inhiben su deseo sexual. Esto disminuye la iniciación de la relación porque se asocia con sentimientos de culpa, vergüenza, morbo; de allí que se llegue a creer que la esposa pueda pensar que su esposo puede tener ideas negativas hacia ella porque inicia la relación.

El trabajo

Si usted hiciera una lista de las cosas importantes que debe hacer en un día, ¿en dónde pone su deseo sexual? Las relaciones sexuales son una expresión de amor y cariño, y a su vez son una forma de jugar y divertirse. Algunas mujeres trabajadoras, organizadas y orientadas al éxito ponen en los primeros lugares de sus listas actividades relacionadas con el hogar, los hijos y hacer dinero. Esto les impide tomarse un tiempo para su propia satisfacción, lo cual a la larga y con el pasar del tiempo hace que disfruten menos y se sientan menos motivadas a participar de la actividad sexual.


Reacciones displacenteras durante la relación

En el caso de que alguna mujer haya sido maltratada sexualmente, violada o abusada durante su niñez o adultez, evocará emociones traumáticas que inhibirán su deseo sexual. Los recuerdos traumáticos de estas experiencias previas aparecerán cada vez que reciba señales sexuales de su pareja y podría asociarlas cada vez que intente iniciar una relación con su pareja.

En otras situaciones en las cuales no ha existido abuso sexual, algunas mujeres se sienten incómodas cuando sus parejas les solicitan tener sexo no coital. Estas situaciones deben llevar a la pareja a hablar sobre sus preferencias, porque al fin de cuentas nadie debe hacer algo que no encuentre ni divertido ni agradable.


Miedo a perder el control

Algunas mujeres creen que si se entregan a sus deseos sexuales perderán el control de tal forma que podrían convertirse en personas inmorales, insaciables y cualquier otro apelativo que atente contra su integridad. El deseo sexual está o no está. Nadie cambia a menos que tome la determinación de hacerlo. Dese un permiso de disfrutar su sexualidad plenamente.


Temor al embarazo

Esta es una razón más que obvia por la cual algunas mujeres, por temor a quedar embarazadas, mantienen un deseo sexual bajo. Si ambos miembros de la pareja se ponen de acuerdo acerca de qué método van a utilizar, la calidad de su vida sexual mejoraría muchísimo.


Depresión

Un caso leve de depresión puede interferir con el deseo sexual. Si la mayor parte del tiempo la mujer está deprimida no es realista pensar que tendrá un deseo sexual adecuado. Los síntomas depresivos incluyen sentimientos de tristeza, baja autoestima, bajo nivel de energía, problemas para dormir, comer y digerir. Si estos síntomas son reconocidos mientras lee este artículo, debería buscar ayuda profesional para aliviarlos.


Asuntos hormonales o médicos

Los niveles de hormonas en el organismo pueden causar —en menor grado— un deseo sexual bajo. Sin embargo, si hay problemas tiroideos, cambios en los ciclos menstruales, retención de líquidos u otros cambios, debería buscar ayuda con su ginecóloga o endocrinólogo.

También hay una variedad de medicamentos que pueden incidir en este problema. Algunos anticonceptivos orales, tranquilizantes, y antidepresivos pueden incidir en su bajo nivel de deseo; recuerde consultar con su médico si ha notado cambios al iniciar la toma de estas medicinas. El mismo efecto pueden causar el consumo de alcohol o el uso de drogas recreacionales como la mariguana.


Imagen corporal y/o envejecimiento

Si una mujer se siente poco atractiva, no solo por su imagen, sino también por su edad, su deseo sexual se verá afectado.


Atracción hacia su pareja

El siguiente tema ha de tratarse con sumo cuidado, porque la intención es fomentar el cambio y no criticar a la pareja.

Cuando hay asuntos que no nos atraen de la pareja el deseo sexual puede verse afectado. ¿Qué cosas pueden producir esta reacción?:

Mala higiene corporal

Mal aliento

Suciedad

Olores desagradables

Barba mal cuidada

Dermatitis u hongos

Sobrepeso

Bajo peso

En resumen, una persona que no cuida su apariencia puede influir en que el deseo sexual se inhiba.

Por otra parte, puede que la pareja tenga un cuido excelente de su apariencia, pero sexualmente no maneja sus habilidades sexuales dentro de lo que a una mujer le cause placer. Esta es una razón por la cual muchas veces no se habla y si se hace puede producir —si se maneja inadecuadamente— resultados insospechados. Esta conversación requiere de mucho tacto, por lo tanto, no debe existir ni crítica ni culpa. Una pareja que se quiere y se respeta debe estar abierta a sugerencias que mejoren la calidad de la relación.


Estilo de vida y conflictos maritales

Si usted es una persona que trabaja en exceso, que mantiene un ritmo de vida que la mantiene extenuada, no espere tener un deseo sexual elevado.

Lo mismo ocurre si usted no se encuentra satisfecha con su relación. Una mujer que se siente dominada en una relación, sin espacio para dialogar, en una relación en donde da y no recibe, en donde no se le toma en cuenta, no se encuentra con deseos de nada y punto.


Sentimientos de vulnerabilidad y confianza

Hacer el amor coloca a la mujer en una posición de expresar amor por su pareja y de demostrar que lo necesita emocionalmente. Sin embargo, a pesar de que estos sentimientos son genuinamente buenos, si no existe la confianza con la pareja, si no se siente que está allí cuando se le necesita, si no se está segura de la estabilidad de la relación, las relaciones sexuales pueden producirle miedo a una mujer.

Estos sentimientos de miedo se evitan inhibiendo el deseo sexual. Las mujeres que perciben esto pueden provenir de familias en donde vieron a sus madres ser maltratadas por sus padres, o que han tenido desastrosas experiencias previas. Si este es su caso debería considerar buscar ayuda profesional para resolver estos asuntos pendientes en su vida.


Diferencias entre la pareja con respecto al espacio de cada uno

Espacio significa tiempo individual, apartada de la pareja, amigos e intereses separados. Esto es sano en una relación, ya sea para el hombre como para la mujer. El detalle es que a veces un miembro de la pareja, en este caso la mujer, requiere de más espacio, y resulta que la otra parte necesita de mayor cercanía y por lo tanto de menor espacio. Esta situación puede llevar a un bajo deseo sexual.

Se inicia un ciclo de “me persigues y me distancio”, y lo que se consigue es más distancia de una de las partes y por lo tanto una sensación de rechazo por la otra. Esto requiere de una buena conversación; espacio no significa que se deje de querer a una persona, como a veces erróneamente se asume.

* La autora es terapeuta familiar y de pareja

 
     
 
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