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Viernes| 10.02.2006
 
Amor romántico
 
Por: Lourdes Berrocal de González
Terapeuta familiar y de pareja
 

Los grandes amores de la ficción y la poesía están basados en el amor romántico; aquel cargado de emociones que van de la pasión a los celos y a la angustia. El amor romántico como ningún otro sumerge a uno completamente en el otro. Cuando Chaucer dijo que "el amor es ciego" se refería a que la intensidad del amor romántico distorsiona nuestra objetividad.

En nuestra necesidad por el otro dejamos de ver sus faltas o errores, maximizamos sus fortalezas y perdemos todo sentido de la proporción.Como se deben imaginar los psicólogos no nos podemos poner de acuerdo en una definición única del amor romántico, por lo cual mencionaré algunos puntos de vista sobre su definición.

Algunos incluyen sólo el amor erótico, otros excluyen la parte sexual, otros se refieren sólo al mismo dentro de una relación heterosexual, y así nos vamos a la definición de Dorothy Tennos quien dice que el amor romántico es el que nos tiene como golpeados por un rayo, alelados, en pocas palabras.

Este amor es aquel que nos mantiene perennemente preocupados por la otra persona, con la creencia de que ella es la única que puede satisfacer nuestras necesidades. Este amor depende totalmente de lo que la otra persona haga o diga; en otras palabras, es como si la otra persona nos da el permiso o no de hacer algo con tal de recibir su aceptación, de lo contrario su rechazo sería considerado como la muerte.

Este tipo de amor mantiene a quienes lo experimentan entre la tristeza y la felicidad constantemente ya que está fuera del control racional. El amor romántico consume emocionalmente a los enamorados, es un sube y baja emocional que llega a interferir con otras relaciones y actividades, reduce la capacidad de trabajar o estudiar, se inmiscuye hasta con nuestra paz mental. No todo el mundo pasa por este estadío aunque ¿quién no ha experimentado aunque sea una vez un episodio de esta experiencia?

El sociólogo John Allan Lee ha encontrado seis tipos de amor romántico. A manera de ilustración mencionaré estos:

1. Eros: la atracción física, intensidad y magnetismo sexual. Empieza y termina rápido, de acuerdo a Lee. Rara vez pasa a una relación más profunda y duradera.

2. Ludus: Hay poco nivel de compromiso. Salen con varias personas pero procuran no desarrollar la dependencia del o la enamorada. Es francamente diversión, cero compromiso.

3. Storge: es cálido y apasionado. Emerge de la amistad pero no hay indeterminado punto fijo de inicio. Es un amor sólido, estable y llega a sobrevivir las crisis pero no contiene la pasión dramática.

4. Mania: es tormentoso, alocado y produce agitación. Quien lo experimenta necesita la atención y el afecto del otro u otra de manera insaciable. El amor maníaco es como subirse a la montaña rusa.

5. Pragma: es un amor más práctico, quien lo experimenta busca la pareja adecuada con las características adecuadas. Una vez se encuentra a esa persona y si existe acuerdo se empiezan a desarrollar sentimientos más intensos entre las partes interesadas.

6. Ágape: es el amor paciente, que no exige, tierno y siempre presente. Es un amor ideal más que real.

¿Cual sería la combinación perfecta? Pues encontrarse con alguien experimentando el mismo tipo de amor romántico que la otra persona, así no se sufre tanto; aunque realmente el amor emerge de nuestra personalidad, necesidades y experiencias previas de enamoramientos.

De cualquier forma se asume que aprendemos de nuestros errores y no caeremos dos veces en el mismo hueco.

Bueno, en el amor todo puede pasar. ¡Feliz día de San Valentín!

 
 
 
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