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Viernes| 10.03.2006
 
Relaciones íntimas
 
Por: Lourdes Berrocal de González
Terapeuta familiar y de pareja
 

Fotos /KRT Direct
Intimar es un proceso en que dos personas que se quieren comparten de manera libre sus sentimientos, pensamientos y acciones.

La intimidad requiere de un sentimiento mutuo de aceptación, compromiso, ternura y confianza. Por lo tanto no necesariamente implica ni romance ni un afecto profundo por la otra persona.

Los amigos pueden hacer muchas cosas juntos pero no comparten ni sus sentimientos más profundos ni sus pensamientos.

Lo mismo ocurre cuando una pareja tiene encuentros sexuales casuales y aunque hayan sido intimado no experimentan lo que es compartir ni querer a la otra persona.

Poder tener relaciones íntimas con alguien está determinado en parte por un sentido de la realidad, autoconocimiento y auto-aceptación.

Esta condición nos permite identificar nuestras necesidades, sentimientos y a su vez nos facilita poder compartirlos con otros.

La auto-aceptación es fundamental para la intimidad interpersonal ya que ésta nos permite ser nosotros mismos sin pretender ser alguien diferente.

Hay dificultades en esta área cuando la gente no se gusta a sí misma, se avergüenza, necesita probarle a los demás algo o urgen de reconocimiento.

Otras personas están tan ansiosas o deprimidas con respecto a sí mismas que bloquean este autoconocimiento y deciden usar drogas y consumir alcohol en exceso para escapar.

Permanecen sentadas por horas delante de la televisión para distraerse de la realidad o se involucran en sus trabajos al extremo.

Este aspecto preocupa sobremanera porque lamentablemente nuestros jóvenes están recurriendo al abuso del alcohol desde edades muy tempranas y de una manera descontrolada.

Otros buscan satisfacción en relaciones donde alguien los quiera cuide, proteja, entretenga, lo cual únicamente constituye una solución a corto plazo.

Existe una realidad y es que nunca estamos totalmente felices con quienes somos, pero otra verdad también es que debemos mirar hacia dentro de uno mismo si deseamos cambiar.

Algunas personas temen mirar hacia dentro y mientras tanto mantienen una imagen de sí mismas distorsionada que no les permitirá intimar con nadie.

Intimar no significa perder nuestra identidad. Una relación íntima que absorbe todo nuestro tiempo y energía emocional puede parecer estimulante pero nos resta tiempo para conocernos a nosotros mismos.

Una relación tan apabullante puede hacer mucho más daño que bien. Las relaciones íntimas que promueven la auto-aceptación y el auto-conocimiento son elementos más positivos en nuestras vidas.

La intimidad no es un concepto simple ni estático. Hay muchos grados de intimidad y difiere dependiendo del tipo de relación (amigos, familiares, amantes) y fluctúa a lo largo del tiempo.

Esto último es así porque las expectativas y las esperanzas de cada miembro de la pareja hacen que se evalúe la relación. La gente que siente que una relación íntima es injusta o que una de las partes es la que más da a la relación está más propensa a terminarla o a empezar una nueva.

En contraste con aquellas que se sienten dentro de una relación balanceada son más felices y se mantienen juntas por más largo tiempo.

De igual forma la intimidad puede ser influida por eventos externos como la separación geográfica, las presiones del trabajo, lo cual puede causar que una de las partes enfoque su atención en otros aspectos de su vida.

Próxima semana: ¿Qué se necesita para poder alcanzar la intimidad?

 
 
 
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