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Martes | 15.03.2005
 
EL ENEMIGO MORTAL
 
Por el doctor Edgardo Gaitán
 
Si eres profesional de nivel universitario, de seguro has oído hablar de la Universidad de Duke, ¿verdad? Pues como medida del poder de la industria del tabaco, te diré que en el año 1927 se llamaba Trinity College, y había mantenido ese nombre durante 86 años.

En ese año, James Buchanan Buck Duke, presidente de la compañía American Tobacco, ofreció donar 40 millones de dólares al colegio si éste cambiaba de nombre. Esta oferta despertó alguna resistencia entre la comunidad, pero como Duke aumentó la oferta en siete millones más, el colegio cambió de nombre y así nació la Universidad de Duke (Duke University).
Fotos/KRT
 


Lo anterior es solo una pequeña muestra de la influencia que el capital derivado de la venta de tabaco ejerce en el mundo.

Afortunadamente, el 27 de febrero de 2005 entró en vigencia un tratado internacional para limitar el uso del tabaco. Este tratado ha sido suscrito por 57 países, pero solo siete son del continente americano. Este tratado es impulsado por la Organización Panamericana de la Salud e incluye limitaciones para los anuncios publicitarios de cigarrillos, como vallas en las calles y carreteras. También está estipulado que las advertencias del peligro para la salud deberán cubrir 30% de la cajetilla y con letras fáciles de entender; también incluye el compromiso de impulsar las áreas libres de tabaco en todas los sitios públicos y de concurrencia masiva. Es importante, que los países acuerden el uso de impuestos más altos al cigarro para oponerse a la proliferación de fumadores. Entre los signatarios hay que destacar los siguientes: Panamá, México, Trinidad, Uruguay, Canadá, Honduras y Perú.

Afortunadamente este tratado ha sido uno de los que ha atraído países signatarios más rápidamente en la historia de los tratados coordinados por la Organización de las Naciones Unidas. Si todos los países siguen lo acordado, toda la publicidad del cigarrillo desaparecerá definitivamente.

El nefasto vicio del tabaquismo se apoya, para incrementar sus ventas, en dos herramientas principales.

Publicidad: Se han utilizado todos los géneros existentes, volantes, anuncios en radio, prensa, televisión, anuncios como patrocinadores de eventos deportivos, culturales, políticos y la distribución de artículos promocionales como cigarrillos pequeños hechos de chocolate y empacados primorosamente en cajas a escala de las reales. Estos últimos se distribuyan entre niños para favorecer su temprana inclinación por los cigarrillos.

Adicción: Sí, la adicción la proporciona la nicotina, un fuerte alcaloide que se encuentra presente en todas las variedades de tabaco. La adicción se produce de manera rápida y es muy poderosa. Solo uno de cada cuatro adictos (léase fumadores) consigue liberarse de la adicción. Los usuarios de los llamados cigarrillos light suelen compensar la disminución de la nicotina en cada cigarrillo, fumando un mayor número de estos durante el día.

La mayoría del esfuerzo publicitario de reclutamiento de nuevos fumadores (entiéndase víctimas) se dirige a la juventud y a los países en vías de desarrollo, donde las leyes no son tan fuertes para oponerse o donde la pobreza, necesidad de dinero y en ocasiones la corrupción hace que sea fácil burlarlas.

Nadie se escapa de la influencia de la publicidad, hasta algunos médicos y enfermeras fuman. Casi en su totalidad se aficionaron al cigarrillo en su juventud por efectos de la propaganda y el deseo de verse a la moda, pero luego, ni el conocimiento médico que adquirieron los pudo alejar del vicio del tabaco.

Según datos de la Organización Panamericana de la Salud, muere un millón de personas solo en el continente americano como consecuencia de ser fumadores pasivos o fumadores de segunda mano como también se les conoce.

La carga económica que produce el cigarrillo al consumidor es tan grande que se dice que la cantidad gastada en la vida de un fumador es el equivalente al pago inicial de una casa de modestas proporciones.

Junto al consumo alcohólico, el cigarrillo constituye la causa de muerte y enfermedad más común derivada de la conducta de los individuos.

Los ministerios o instituciones de salud son sobrepasados en los costos generados por la atención de las enfermedades derivadas del consumo de tabaco. Así que aún cuando estas compañías cigarreras tratan de proyectar una imagen de solidaridad y cooperación con la nación, sus donaciones no se equiparan al gasto que originan en esos mismos países.


LOS DAÑOS

Cerebro: Daños vasculares, hemorragia, trombosis, deterioro de la memoria, mal humor, dificultad para concentrarse.

Sistema digestivo: Esofagitis, úlcera péptica, colitis, cáncer de boca, esófago, estómago y colon. Caries dentales y enfermedad periodontal con caída de dientes.

Cardiovascular: Daño a las coronarias con infartos, arritmias, palpitaciones y dolor en el pecho. Disminución de la tolerancia al ejercicio. Hipertensión arterial. Con cierta frecuencia vemos la progresiva obstrucción de las arterias de los pies y piernas llevando al fumador a la gangrena de los miembros inferiores.

Respiratorio: Enfisema, bronquitis crónica, sinusitis paranasal, inflamación de cuerdas vocales, cáncer de pulmón.


Foto: Cortesía del Dr. Gaitán
Reproductor: Impotencia sexual, disminución de la libido y la fertilidad en mujeres, abortos y partos prematuros, desprendimiento de la placenta y bebés de bajo peso al nacer.

Endocrinológico: Acelera el daño a los vasos sanguíneos de la diabetes y por tanto produce daño retiniano, cerebral, renal y a la circulación de los pies y órganos sexuales a edades más tempranas.
Obstrucción circulatoria en el pie de un fumador

En la práctica diaria hemos visto hombres jóvenes de alrededor de 25 años, con disfunción eréctil que mejoró dramáticamente tan solo en el primer mes de abandonar el cigarrillo. Calculen lo que ahorrará al no gastar en cigarrillos ni en las conocidas tabletas azules para mejorar la potencia sexual.

Es importante que como comunidad nos hagamos solidarios con estas campañas internacionales para erradicar este vicio y salvar la vida de millones de jóvenes en el mundo. De no hacerlo así muchos niños y adolescentes verán sus esperanzas de una vida saludable desvanecerse en volutas del humo criminal.

 
     
 
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