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Martes | 22.03.2005
 
SALVE A UN NIÑO
 
Por el doctor Edgardo Gaitán
 

Ningún suceso iguala en tristeza a la muerte de un niño. Cada vez que esto ocurre estamos volteando la línea del tiempo y dejando atrás lo que debió ser el futuro de la raza humana.

Cada año morían cinco millones de niños en todo el mundo debido a la deshidratación y solamente la utilización de las sales de rehidratación oral ha disminuido las víctimas a 1.3 millones en el mundo entero. Esta cifra aún es horrorosa, es casi el equivalente a la mitad de la población de Panamá. Solo en el continente americano mueren anualmente cerca de 40 mil niños menores de cinco años de edad.

La deshidratación es una condición caracterizada por la pérdida del agua corporal y de las sales que nuestro cuerpo necesita para mantener su correcto funcionamiento. Existen varios tipos de deshidratación cuya clasificación es de utilidad para el médico tratante pero, para la mayoría de las situaciones, no representan diferencias significativas que tengamos que considerar para salvar vidas en el ámbito casero.
Fotos/KRT
 

Los síntomas suelen variar según la edad de la víctima deshidratada, los niños suelen manifestar sed, mientras que los ancianos, a menudo, no la sienten. Los niños pueden estar irritables y con llanto fácil en las primeras etapas para luego estar hipoactivos y lloran sin exteriorizar lágrimas pues ya no les queda líquido para producirlas. Tampoco pueden producir una cantidad grande de orina y por tanto dejan de orinar con frecuencia. Además la escasa orina que evacuan es de color oscuro. Si la deshidratación fue el producto de la diarrea, como es muy frecuente, a medida que el déficit de líquido crece, hasta el volumen de las heces disminuye.

Otra característica es que se pierde la turgencia de la piel y se presenta un signo llamado "trapo húmedo". Cuando pinzas con dos dedos la piel del vientre de la criatura el pliegue de piel que se forma se mantiene durante mucho más tiempo de lo habitual. Adicionalmente notaremos que la lengua, los labios y hasta el interior de los párpados no presentan su aspecto húmedo habitual, es decir, están secos. Esta condición es tan grave que la deshidratación secundaria a la diarrea se encuentra entre las cinco primeras causas de muerte en niños menores de cinco años de edad desde hace décadas.


CAUSAS DE DESHIDRATACIÓN

La mayoría de las veces en que los infantes se deshidratan es de manera secundaria a gastroenteritis o sea combinaciones de diarrea y vómitos. La pérdida de los líquidos y sales corporales trastorna el funcionamiento de forma mortal. No lo tomes livianamente. La diarrea mata.

Otras causas son enfermedades que cursan con fiebre y por tanto aumentan la pérdida de líquido, en ocasiones las enfermedades respiratorias agravan la falta de líquido al favorecer la pérdida como vapor de agua en el aire expirado. Este déficit hídrico empeora pues como parte de la enfermedad se agrega la falta de apetito y la hipoactividad del infante que le impide solicitar líquidos.

Una influencia desfavorable es la que ejercen muchos mitos populares que insisten en no suministrarle líquidos o comidas a los niños con diarrea o vómitos. Tampoco es correcto abrigar a los niños para hacerlos “sudar la fiebre”. Otro error es ofrecerles gaseosas o sodas que por su contenido de gas producen distensión súbita del estómago y el intestino y como respuesta se producen más vómitos, diarrea y cólicos intestinales. Además el contenido de cafeína de estas bebidas aumenta la diarrea profusamente. Existen preparados comerciales de fórmulas de rehidratación, pero en la mayoría de los casos lo más importante es poder contar con una mezcla que pueda restablecer el balance de agua y sales al niño de forma rápida, barata y con ingredientes que están presentes en todos los hogares, aún los más humildes. Es mucho más fácil de entender la importancia de la fórmula casera si tenemos en cuenta que en muchos lugares donde la diarrea ocasiona más víctimas la población está hasta 90% dispersa en el lejano medio rural y en mucha ocasiones no ha sido alfabetizada. Los niños prematuros y de bajo peso tienen mayor riesgo de presentar diarrea y neumonías con deshidratación mortal.


UNA FÓRMULA DE REHIDRATACIÓN

1. Medir un litro de agua, puede usarse un recipiente de soda o leche.

2. Añadir ocho cucharaditas de azúcar, miel o melaza o jugo de caña (guarapo)

3. Añadir media cucharadita rasa de sal de cocina.

4. Añadir el jugo de un limón a la mezcla. (podría usarse un tomate o un guineo exprimidos o majados)


CÓMO UTILIZAR LA FÓRMULA

1. Ofrecer sorbitos de la fórmula de manera continua, puede ser mejor hacerlo con una cucharita para no cansar al bebé con el biberón si está muy debilitado.

2. Inicie el uso de la fórmula tempranamente. No espere a que la deshidratación empeore.

3. Si el niño vomita, espere unos pocos minutos y vuélvale a ofrecer sorbitos de la fórmula.

4. No interrumpir la alimentación al seno materno.

5. No interrumpir alimentos. El niño necesita “combustible” para mantenerse luchando contra la enfermedad.

6. Si tiene fiebre, báñelo con frecuencia con agua a temperatura cercana a la corporal. recuerde entre más intensa la fiebre mayor será la deshidratación, ofrézcale la fórmula de rehidratación con mayor frecuencia y volumen.

7. El volumen escaso de la orina y el color oscuro o concentrado indica que aún persiste un grado intenso de deshidratación manténgalo tomando la fórmula con la mayor frecuencia posible.

8. Difunde este conocimiento a la mayor escala que te sea posible y de seguro estarás salvando a muchos niños que son nuestro futuro.



La correcta utilización de las sales de rehidratación oral salva a 3.8 millones de niños de morir por deshidratación cada año.

El 7 de abril de 2005 se conmemora el Día Mundial de la Salud y este año el énfasis se hace en el cuidado de la salud de las madres y niños.

Un niño menor de cinco meses tiene de 5 a 7 veces más probabilidades de morir de diarrea o neumonía si no es alimentado del seno materno.

 
COMPOSICIÓN QUÍMICA DE LAS SALES DE REHIDRATACIÓN
PREPARADAS EN LABORATORIOS
 
  Cloruro de sodio
3.5 gms
  Bicarbonato de sodio
2.5 gms
  Cloruro de potasio
1.5 gms
  Glucosa
20 gms
  Agua potable
1 litro
 
     
 
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