ACTUALIDAD
  Reportaje especial
  Tecnología
  Bebés
  Salud
  Mascotas
  Psicología
  Hogar
  Psicología sexual
 
  ENTRETENIMIENTO
  Discos
  Cine
  Farándula
  Libros
 
  EL IMPRESO
  Hoy por hoy
  Panorama
  Nacionales
  Opinión
  Perspectiva
  Deportes
  Mundo
  Economía y Negocios
  Vivir +
  Reseña
   Sociales
   Horóscopo
 
  SUPLEMENTOS
  Ellas Virtual
  Martes Financiero
  Aprendo Web
  Reseña Empresarial
   Pulso de la Nación
 
  TIEMPO LIBRE
  Turismo
  De interés
  Cine
  De noche
 
  SERVICIOS
  Contáctenos
  ¿Quiénes somos?
 
 
 
Martes | 16.08.2005
 
LA VITAMINA E NO CUMPLE SUS PRIMERAS PROMESAS
 
Deborah Franklin
The New York Times
 

Fotos KRT
Incluso una vitamina puede ser una celebridad instantánea con su propia base de fanáticos y maquinaria publicitaria.

La vitamina E saltó a la fama a principios de los años 90, después de que dos grandes estudios señalaron que profesionales de la salud, hombres y mujeres, que dijeron tomaban un suplemento de hasta 400 unidades internacionales de la vitamina cada día, parecían desarrollar menos casos de enfermedades cardíacas o cáncer que sus colegas que no estaban tomando el suplemento.

El número de personas, cardiólogos incluidos, que tragaban diariamente cápsulas de vitamina E aumentó repentinamente.

Pero, en una serie de estudios de seguimiento publicados en los últimos años, la vitamina E ha surgido como una especie de actor de segunda y de edad mediana, que no cumplió sus primeras promesas.

Cada vez más, incluso muchos científicos y grupos de asesoría médica que dicen que aún tienen grandes esperanzas para la vitamina cuando se ingiere naturalmente, como en aceites vegetales, nueces y verduras de hojas verdes, han empezado a rechazar las píldoras, excepto para usar en pacientes con condiciones médicas particulares.

“Basándonos en lo que hemos visto, no recomendamos los suplementos de vitamina E para la prevención de enfermedades cardíacas o cáncer”, dijo I-Min Lee, epidemióloga de la Escuela de Medicina de Harvard e importante investigadora de uno de los estudios más recientes y con más peso que han mancillado la reputación del suplemento.

Como parte de un estudio de salud femenina controlado por placebos realizado en Harvard, casi 20 mil mujeres de edad mediana y saludables recibieron 600 unidades internacionales de vitamina E cada día durante aproximadamente 10 años.

Los resultados reportados en The Journal of the American Medical Association no encontraron un beneficio protector general contra esas enfermedades.

El argumento de que los suplementos de vitamina E podrían ayudar a proteger al cerebro del mal de Alzheimer también fue socavado este año, cuando un gran estudio controlado por placebos publicado en The New England Journal of Medicine encontró que una alta dosis diaria de vitamina E suministrada durante tres años no refrenó el deterioro cognitivo moderado, una condición que frecuentemente conduce al mal de Alzheimer.

“La investigación de otros antioxidantes podría resultar prometedora”, dijo William Thies, vicepresidente de asuntos médicos y científicos de la Asociación del mal de Alzheimer.

“Pero, pienso que la conclusión es que si hay un beneficio en un suplemento de vitamina E, probablemente es muy pequeño”.

Alice Lichtenstein, directora del laboratorio de nutrición cardiovascular del Centro de Investigación de Nutrición Humana en el Envejecimiento del Departamento de Agricultura en la Universidad Tufts, es incluso más despectiva.

Cuando se le preguntó cuál pensaba que debería ser el mensaje de la investigación reciente para las personas que están consumiendo suplementos de vitamina E como compensación contra la enfermedad, dijo:
“Vacíe la botella y póngala en el bote de la basura para reciclar. No hay evidencia buena de que debiera estarla tomando”.

La evidencia de que es perjudicial, sin embargo, es escasa. Un estudio reportó que suplementos de vitamina E de 400 unidades internacionales o más podrían estar asociados con un ligero aumento en el riesgo de muerte prematura, basándose en un meta-análisis de 19 ensayos clínicos.

Pero ese informe ha sido criticado por muchos científicos, incluidos Lichtenstein y Lee, quienes dijeron que encontraron el meta-análisis defectuoso estadísticamente en términos de los estudios incluidos, diferentes dosis de vitamina E y tipos de pacientes que aglutinó.

“Pienso que el meta-análisis fue prematuro en su conclusión”, dijo Lichtenstein.

En casi todo el gran número de estudios completados a través de los años, dijo, “cualquier indicio de efectos adversos de la vitamina E ha sido bastante moderado”.

Un extenso estudio controlado por placebos sobre los suplementos de vitamina E publicado en The Journal of the American Medical Association ha dado pausa a algunos investigadores.

En lo que se conoce como los ensayos Esperanza y Esperanza También, varios miles de hombres y mujeres con enfermedades vasculares o diabetes que tomaron 400 unidades internacionales de vitamina E diariamente durante siete años parecieron tener un riesgo un poco mayor de falla cardíaca, comparado con quienes tomaron un placebo.

Pero como esos pacientes estaban bastante enfermos antes de que tomaran la vitamina E, y el resultado no ha aparecido en el Estudio de la Salud Femenina, ese resultado quizá no señale un riesgo para pacientes más saludables, dicen otros científicos.

Algunos fanáticos y fabricantes de suplementos de vitamina E han encontrado consuelo en una conclusión sacada del Estudio de la Salud Femenina de que un subgrupo de mujeres mayores de 65 años que tomaron la vitamina E sufrieron menos ataques cardíacos y otros importantes eventos cardiovasculares (excepto por apoplejía) que quienes recibieron un placebo.

Pero Lee considera ese dato como “interesante, y digno de darle seguimiento, pero no algo para basar una recomendación médica”, dijo, y añadió que “un riesgo o beneficio que no ha surgido en otros grandes estudios tiene menos probabilidad de sostenerse con el tiempo”.

“No se puede analizar cada conclusión o estudio individual en aislamiento”, dijo Lee. “Son como piezas individuales de un rompecabezas. Si las piezas se ajustan unas a otras, coherentemente, se puede ver la imagen claramente. Y si no se ajustan, quizá no son las verdaderas piezas del rompecabezas”.

Algunas piezas de rompecabezas positivas aún podrían surgir de análisis posteriores del Estudio de la Salud Femenina u otros ensayos clínicos.

Sin importar cuáles sean los resultados finales de esos estudios, y pese al llamado de los científicos a que la gente espere el surgimiento de mejor evidencia antes de tomarse una píldora, Lichtenstein teme que la fiebre de muchos fanáticos de la vitamina E para tomar un suplemento “por si acaso” probablemente continúe.

“Es demasiado fácil, demasiado barato, y está relativamente libre de riesgos”, dijo. “Pienso que va a llevar mucho tiempo antes de que todo esto se asiente”.

 
     
 
¡ESCRÍBENOS TUS COMENTARIOS AQUÍ!
     
 
 
PUBLICIDAD
 
 
Corporación La Prensa. Todos los derechos reservados.