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Martes | 08.11.2005
 
SOÑEMOS NUESTRO MEJOR MOMENTO
 
Dr. Edgardo Gaitán
Diabetes Effective Care Group
ESCUELA PARA DIABÉTICOS
Consultorios América
 
Fotos/KRT
"No somos hipócritas en nuestros sueños". William Hazlitt (1778-1830) "The Plain Speaker, On Dreams" (1826).

El sueño no es una etapa de desactivación del organismo, sus funciones reparadoras quedan en evidencia por los trastornos que se originan en la falta de sueño de calidad. Entre estos se cuentan cambios de ánimo hacia la agresividad o la depresión, la somnolencia, la lentitud para respuestas motrices y reflejos, así como lentitud de pensamiento.

Con frecuencia aparecen irregularidades del latido cardiaco y de la presión arterial. La falta de sueño de calidad entorpece las relaciones interpersonales y disminuye la productividad laboral. En la niñez parece relacionarse con retraso de crecimiento y desarrollo y bajo rendimiento escolar.

¿Cuantos accidentes se deben a que alguien no durmió bien? La respuesta es incalculable; se incluyen desde las simples caídas, hasta imprudencias del peatón, distracciones de los conductores y "fallas" de los pilotos navales y aéreos.

Los trastornos del sueño son múltiples y todas las personas en alguna ocasión han experimentado uno u otro. El insomnio, los despertares múltiples, las pesadillas, el sonambulismo, la somnolencia diurna, la "modorra matutina de los niños en días de clase", el sueño atrasado y los sueños maratónicos del domingo son conocidos universalmente.

Algunos son la consecuencia de la ruptura de la rutina acostumbrada de descanso como cuando "nos vamos de juerga y tiramos la canita al aire" o cuando el horario de vida se trastorna por la diferencia horaria de los vuelos intercontinentales "jet lag", el largo sueño dominical quizás dificulte el sueño del lunes, para otros el trastorno se origina en los cambios de turnos de trabajo. Esto claro son explicaciones obvias y casi siempre de fácil arreglo.

Para otras personas la causa está en enfermedades como la depresión donde el 90% de los pacientes experimenta trastornos del sueño; los síndromes de ansiedad, que con lo cara que está la gasolina y la vida en general, casi todos experimentamos, son causas patológicas para dañarnos el sueño. En términos generales el estrés, la gran epidemia de nuestra época origina mal sueño.

En el sueño nuestra mente parece abocarse a un proceso de reorganización, los recuerdos importantes son procesados y parece que se produce un almacenamiento más perdurable de las memorias.

Cuando a las personas no se les concede un sueño reparador olvidan con frecuencia las vivencias recientes, eso es conocido de los estudiantes que dejaron de dormir los últimos tres días antes del examen para poder "cubrir" todo el material pendiente y cuando llegan al examen descubren que no recuerdan adecuadamente algo que están seguros leyeron en las noches anteriores.

Paradójico es también, el que se fuma un cigarrillo para "relajarse y conciliar el sueño" y luego se encuentra con "ojos pelaos de lechuza" desde las 2:00 de la mañana hasta la hora de levantarse para ir a trabajar y justo entonces le dan las más terribles ganas de dormir.
 
     
 
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