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Fotos/KRT
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El emú ofrece una carne magra, sin colesterol, sabrosa, con mucho hierro
y vitaminas
Como en el caso del cerdo, del emú se puede aprovechar todo. Esta ave
corredora originaria de las grandes planicies de Australia y que en los últimos
años se está criando en diferentes zonas de España es un
dechado de virtudes.
Su carne —roja y muy magra, libre de grasa en 97%— es la elección
idónea para aquel que mira por su salud y quiere una dieta baja en colesterol.
En cuanto al sabor, ternura y apariencia recuerda a la de la ternera, aunque
la supera en cantidad de hierro, proteínas y vitaminas.
Quienes bien saben de estas excelencias son Teresa Roca e Isidre Clavellas, un
matrimonio de Granollers responsable de una granja de emúes que abrieron
en Lliçá d’Amunt hace cuatro años. En total, tienen
ocho parejas de adultos preparadas para procrear —a partir de los tres
años, las hembras ya ponen huevos— , y otros 16 emúes más
jóvenes, de entre 12 y 16 meses, listos para obtener carne. Su enamoramiento
con esta especie de aspecto prehistórico que puede medir 1.70 metros y
pesar hasta 60 kilos, comenzó hace unos ocho años de manera casual.
"Empezaba a ponerse de moda y como nos gusta probar cosas nuevas, compramos
carne
congelada tanto de avestruz como de emú. Nos gustó mucho más
la segunda y como venimos de familia de payeses decidimos comprar una pareja
de estos animales para criarlos y aprovechar su carne para nosotros", recuerda
Teresa.
Un amigo, el dueño del restaurante 36 Cadires de Lliçá d’Amunt,
les animó a ampliar el número de crías. Consiguieron otras
parejas y empezaron el negocio.
Ahora son de los pocos que, además de la carne fresca envasada, se dedican
a hacer embutidos de esta peculiar ave. Bajo el nombre comercial de Emús
Vallès y protegidos por el paraguas de la Asociación de Productores
Artesanales del Vallès Oriental, esta pareja elabora productos derivados
del ave.
La Agrobotiga de Gallecs, el mercado de Sant Carles de Granollers y la cooperativa
El Cabás (www.elcabas.com) también les comercializa unos sorprendentes
huevos de color verde tamaño XXL, de los que sale una tortilla familiar
deliciosa. "Los embutidos sólo los aderezamos con pimienta y sal
porque es una carne de primera. Alimentamos a los emúes con un pienso
vegetal que nos prepara una empresa de Girona a partir de alfalfa, maíz
y soja", detalla esta artesana.