 |
|
Fotos/Archivo
|
Cuando llega esta época del año, todos piensan en lanzarse a recorrer
los caminos de nuestra bella patria. Algunos deciden ir a lugares de altura como
Volcán, Cerro Punta o Boquete, la mayoría programará una
vueltecita a la playa. Sin embargo, es prudente tomar algunas precauciones para
eludir los peligros del verano. El efecto de la exposición intensa o prolongada
a los rayos solares es el número uno de los problemas del verano. Debido
al daño de la capa de ozono que nos protegía de la radiación
solar, el cáncer de piel es una enfermedad cada vez más frecuente.
Esto es más peligroso en los niños que tienen piel más delicada.
No solo la exposición durante muchos días se relaciona con el cáncer
de tipo espinocelular y basocelular sino que la exposición intensa, aunque
de corta duración, se ha descubierto que aumenta el riesgo de presentar
melanomas.
Las recaídas y lesiones por el herpes también se agravan cuando
las personas se asolean.
Otro de los riesgos que afecta mucho a niños y mujeres de piel delicada
son las "manchas solares" y las efélides o pecas, que son manchas
oscuras que aparecen en la piel expuesta al sol y que en muchos casos son permanentes.
Cuando se producen en la cara, cuello y brazos causan muchos traumas psíquicos,
pues las personas los resienten como cicatrices. Los protectores solares deben
aplicarse cada media hora pero, además debemos usar ropas que cubran la
piel y/o sombreros y paraguas, bueno, en esta época cambian de nombre
y se llaman "parasoles", ¿Verdad?
 |
Otro de los eventos desafortunados del verano son las deshidrataciones, esta
pérdida de líquidos y sales corporales ocurre frecuentemente en
los niños y ancianos. Debe llevarse cantidad de agua suficiente para todas
las personas del paseo o en su defecto asegurarse de la disponibilidad de agua
potable en el lugar de destino. Debe invitarse a los niños a beber líquidos
cada 20 ó 30 minutos, igual debe hacerse con los adultos mayores pues
en la edad avanzada el mecanismo cerebral que controla la sed puede estar un
poco deteriorado y la persona no siente sed aunque esté severamente deshidratado.
La deshidratación puede presentarse con gran facilidad en personas que
estén ingiriendo licores de cualquier tipo y puede dar origen a debilidad,
lentitud de reflejos que facilitan accidentes e incluso ahogamientos.
A propósito, recuerda verificar si en la playa donde vas hay guardavidas
y cual es el área que ellos vigilan y protegen. Si vas a nadar, no comas
antes de entrar al agua y mantente bien hidratado, las personas con deshidratación
parcial pueden presentar con mayor frecuencia calambres y cansancio fácil
al nadar.
Si tu intención es nada más, caminar dentro del agua, te sugiero
unas zapatillas para piscina para que te libres de las picaduras de las rayas
y otros bichos marinos que también aman las playas en el verano (y qué decir
de los vidrios de botellas rotas que los paseantes del anterior fin de semana
dejaron allí mismo).
La precaución de usar un "conductor designado" es muy importante
pero, también lo es, revisar el buen estado del vehículo antes
de partir. No hay nada que aleje más a la posible conquista del paseo
que terminar con un auto quedado en medio de "Dios sabe donde y en mala
hora".
El conductor designado no solo debe evitar las bebidas alcohólicas sino
que debe haber dormido lo suficiente y haber comido pero sin exageraciones, también
debe tomar líquidos rehidratantes pues la mayoría del cansancio
al manejar proviene de la deshidratación por el calor o por el aire acondicionado.
La comida que consumas debe mantenerse en un lugar fresco y seco o mejor aún
en un buen cooler, si compras fíjate que el lugar cumpla por lo menos,
con las mínimas medidas de limpieza y lávate las manos antes de
manejar los alimentos. Cada año vemos un montón de personas regresar
con gastroenteritis o sea diarreas y vómitos provocados por alimentos
contaminados.
También escoge con cuidado a los acompañantes en el paseo, personas
poco afines entre sí, comienzan discusiones y peleas que incomodan y arruinan
paseos que por lo demás, hubiesen sido exitosos. Los diabéticos
deben tomar las mismas precauciones y adicionalmente llevar sus glucómetros
y medicamentos en cantidad suficiente y en envases adecuados.
Deben medirse el azúcar en la sangre si realizan mayor cantidad de ejercicio
de lo acostumbrado o si alteran la cantidad de comida ingerida. Pueden tener
elevaciones pronunciadas del nivel de azúcar en la sangre si abusan de
las comidas y del licor pero también si consumen mucho refresco azucarado.
Lo ideal es tomar algún jugo light o jugo de frutas naturales y acompañarlo
de mucha agua. Pero si en el entusiasmo de la fiesta "saltan comidas" están
expuestos a descensos del nivel de azúcar que se llaman hipoglicemias
y pueden ser peligrosos. Puedes tener más detalles de esto en la dirección
www.escuelaparadiabeticos.com.
Bueno, después de planear los detalles concernientes a la seguridad de
tu paseo, es seguro que te sentirás mucho más confiado y seguro
de que ni tú ni tu familia y amigos corren peligros innecesarios y podrás
dedicarte 100% a "los placeres del verano" que sé que tú imaginas
y disfrutarás. ¡Buena Suerte en el paseo!