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| Martes
| 21.03.2006 |
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La dieta mediterránea en peligro |
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Por Raúl Montilla
The New York Times |
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España es uno de los países a los que más directamente se le relaciona con la dieta mediterránea. Sin embargo, esto no quiere decir que todos sus ciudadanos sigan estos hábitos alimentarios.
La ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación, Elena Espinosa, advirtió en el marco del VI Congreso de Barcelona de Dieta Mediterránea que los consumidores españoles se están alejando, poco a poco, de la dieta mediterránea, un modelo avalado por la Organizacion Mundial de la Salud (OMS).
La ministra -que presidió el inicio del congreso- señaló que, según datos recabados por su ministerio, actualmente hay un progresivo alejamiento de esta dieta equilibrada y saludable por parte de los ciudadanos españoles.
“La dieta mediterránea es un término que se introdujo en los años sesenta. Es un concepto que busca el equilibrio y que se corresponde con el patrimonio y la cultura gastronómica mediterránea”.
Pero en España se está observando cambios de hábitos. “Se va hacia un modelo alimentario que no es el adecuado”, advirtió Espinosa, quien insistió en la necesidad de desarrollar actuaciones correctoras.
La ministra anunció que desde el ministerio del que es titular, para defender la dieta mediterránea se fomentarán inversiones, se apoyarán iniciativas públicas y privadas y se llevarán a cabo actuaciones en el ámbito normativo para promover esta dieta y los productos agroalimentarios que forman parte de ella.
El ministerio también firmará un acuerdo con la Fundación Dieta Mediterránea - organizadora del congreso- pasando a ser patrono de la entidad, como ya lo son la Generalitat y el Ayuntamiento de Barcelona, para promover acciones conjuntas.
Espinosa enfatizó en la importancia de divulgar lo que es realmente una alimentación variada y equilibrada para evitar que el consumidor sufra ante “mensajes publicitarios engañosos”.
Durante la primera jornada del congreso, diferentes expertos como el director del Centro de Investigación de la Obesidad de Nueva York, Xavier Pi-Sunyer o la profesora de Nutrición Humana de la Universidad de Ulster, Barbara Livingstone, insistieron en la importancia de la dieta mediterránea, necesaria para hacer frente a problemas como la obesidad o la diabetes.
Pi-Sunyer, que también es jefe de la unidad de endocrinología, diabetes y nutrición del hospital de Sant Luke's Roosevelt, insistió en que una buena dieta - siempre combinada con la actividad física- puede poner freno, además de a la obesidad, a la diabetes, una enfermedad que “ha emergido como una de las amenazas del mundo moderno” y que, en ocasiones, también tiene su origen en la obesidad.
Por su parte, Livingstone insistió en la importancia de comenzar con esta difusión de “buena alimentación” por los niños, para acabar con la obesidad infantil y para evitar que esos mismos niños sufran sobrepeso una vez que se hagan adultos.
Y es que, según la profesora de la Universidad de Ulster, los comportamientos alimentarios y físicos que “promocionan la obesidad” son adquiridos en la infancia.
En este sentido, Livingstone señaló que un “enfoque preventivo poblacional beneficiaría a todos los niños”, después de que en los últimos 20 años la obesidad infantil haya aumentado bruscamente en los países desarrollados.
Para la profesora de Ulster, el papel de las escuelas es esencial, aunque se han de mejorar todavía más los alimentos de comidas y de meriendas que se dan en los centros.
Livingstone calificó también de fundamental la implicación de los gobiernos para conseguir la concienciación de toda la sociedad. |
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