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Fotos KRT |
¿Qué le parece si yo le ofrezco un millón
de dólares, con sólo invertir cinco mil? De eso se trata el llamado
“scam” nigeriano, una estafa con una historia larga, pero en la que
siguen cayendo usuarios incautos de internet.
El método
Generalmente usted recibirá un correo electrónico (en épocas
pasadas era recibido por el sistema de correo convencional) de una persona indicando
que es, por ejemplo, hijo de un general recién derrocado de un país
conocido de Sudáfrica. Él le manifestará detalles de cómo
se dio el golpe de estado con una descripción impresionante. Además
le dirá que su padre logró sacar antes de su derrocamiento seis
millones de dólares (u otra cantidad) que están en un banco de su
localidad. Para poder retirar esta cifra, el estafador le escribirá que
necesita una persona como usted con “buenas referencias” para que
pueda ser garante ante el banco.
Si usted está interesado deberá enviar su información de
contacto al estafador. Si la envía, entonces lo llamará una persona,
identificándose en este caso como el hijo del general. Le dirá que
le enviará documentación del banco y de su firma de abogados. Y
resulta que usted recibirá con membretes de estas instituciones toda la
documentación que sustenta la versión del estafador.
Si usted todavía sigue creyendo, entonces, él le pedirá que
viaje al país, pero debe llevar en efectivo alguna cantidad de dinero,
que sirve como gastos bancarios para el retiro acordado. Recuerde que a usted
le tocará, al menos un millón.
Y si usted todavía cree, entonces viajará, como lo hacen muchas
personas que caen víctimas, al país que le indiquen. Cuando llegue,
se reunirá con el supuesto hijo del general y sus abogados. Lo llevarán
a alguna oficina, la cual según ellos es el banco. Le pedirán entonces
el dinero, e inclusive tienen el descaro de pedirle alguna cantidad adicional
a la previamente acordada. Luego, si usted consigue esta cantidad, se reunirán
nuevamente y cerrarán el “trato”. Seguramente a esas alturas,
y observando que la “oficina” del banco no pareciera realmente una
oficina, usted empezará a preocuparse y tratará de retirarse.
Es aquí donde las cosas se tornan violentas. Usted será amenazado
hasta de muerte y probablemente encañonado con armas, y colocado en un
vehículo que lo llevará directamente al aeropuerto, donde se vigilará
hasta que usted tome el avión de regreso a su país.
Triste realidad
La realidad es que decenas de personas caen, en una u otra
forma, víctimas del “scam” nigeriano. Desafortunadamente, en
un negocio millonario, que está tratando de ser contenido por las autoridades,
y que es una pequeña muestra de las actividades criminales que se han desarrollado
y masificado con el uso del internet.
Recomendaciones
Este no es el único mal que debemos encarar los
usuarios de internet. El robo de identidad y otros tipos de delitos son vividos
a diario por los que usamos internet. A continuación, algunas recomendaciones:
No crea en lo maravilloso. Como en la vida real, la que pinta bonito, es probable
que tenga alguna cara oscura.
No abra correos electrónicos sospechosos. Siendo el término “sospechoso”
aquellos correos de personas desconocidas, o aquellos que contengan archivos con
terminación .exe o cualquier tipo de ejecutable.
No se preste para cadenas. Generalmente las cadenas de correos electrónicos
no tienen otro fin que buscar el propósito, que puede ser engañar
o sacar un beneficio, para la primera persona u organización que envió
el correo.
No crea en “hoaxes” o los llamados mitos del folclore de internet.
Como aquellos que dicen que existe una compañía que implanta chips
para rastrear a los humanos y que la compañía en alguna parte de
su logo o nombre lleva el 666 que es la marca del anticristo.
No visite sitios maliciosos. En algunos sitios de internet, es posible que se
“instale” en su computador software que puede registrar sus visitas
de internet, e inclusive hasta puede enviar esta información a un sitio
Web sin su consentimiento. Este es el llamado “Spyware”.
Finalmente, use su sentido común y utilice la internet como lo haría
con cualquier otro medio de comunicación: no exponiendo información
sensitiva suya o de su empresa. |