Decenas de millones de chinos inician regreso a casa para celebrar

La Fiesta de la Primavera, o el Año Nuevo Chino, regido por el calendario lunar, es el festival tradicional más importante de China.

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El nuevo año será dedicado al dragón. El nuevo año será dedicado al dragón.
El nuevo año será dedicado al dragón.

BEIJING, China. (Xinhua).–  La temporada alta de desplazamientos de la Fiesta de la Primavera de China, durante la que decenas de millones de ciudadanos, la mayoría trabajadores migrantes y estudiantes, viajan de vuelta a sus lugares de origen, empezó este domingo. 

La Fiesta de la Primavera, o el Año Nuevo Chino, regido por el calendario lunar, es el festival tradicional más importante del país, y para las familias es una obligación prácticamente incontestable reunirse en ese día, que en esta ocasión caerá el 23 de enero. 

Se estima que durante los 40 días de la temporada alta de afluencia de pasajeros se llevarán a cabo un total de 3 mil 160 millones de viajes, cifra que supone un crecimiento del 9.1% con respecto al año pasado, de acuerdo con la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma. 

Luo Lirong, un trabajadora campesina, es una más de los millones de viajeros que se aprestan a volver a sus casas para reunirse con los familiares y pasar el Año Nuevo. 

“Después de un año entero de duro trabajo lejos de mi casa, por fin puedo regresar a ver a mi hijo”, dijo Luo en la estación de ferrocarriles de Xining, capital de la provincia occidental de Qinghai. 

Los ferrocarriles transportarán un total de 235 millones de pasajeros durante el periodo, según el ministerio del ramo. 

Las autoridades ferroviarias, las compañías de autobuses y las aerolíneas del país están tratando de incrementar su capacidad para hacer frente a la que es la mayor migración estacional del mundo. 

Bajo la presión del público para mejorar los servicios de expedición de boletos, el Ministerio de Ferrocarriles empezó a permitir finales del año pasado su adquisición en línea o por teléfono, con el fin de aliviar la dura experiencia de los ciudadanos al comprar billetes durante las vacaciones públicas del país. 

En el pasado, en las vacaciones importantes, los chinos tenían que hacer colas durante horas frente a las ventanillas, en muchos casos sólo para descubrir que el boleto que buscaban se había agotado.

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