Historias
e histeria es una producción que se
escapa en varias de sus canciones de los géneros
pop y rock and roll para entrar un poco en
la orquestación sinfónica.
Este álbum le recordará los producidos
por la banda inglesa Queen, y la voz de Beto
Cuevas lo transportará a la época
en que Freddy Mercury era el más grande
de la escena musical.
Los arreglos de las canciones de este disco
son muy elaborados y ejecutados en tiempos
muy rápidos. Utilizan en gran medida
los bajos y el duelo de voces y guitarras.
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Sin duda es una de las mejores producciones de este trío
chileno, que en este punto de su carrera ya se planteó separarse
por un tiempo, primero para descansar y luego para permitirle
a Beto Cuevas que lo intente como solista.
Por lo menos seis canciones del disco, producido por La Ley
conjuntamente con Humberto Gatica, se convertirán
en número uno en el continente americano.
Magistralmente el disco comienza con
Mírate, sigue
con
Día cero y
Doble opuesto.
Con
Mentira se rompe
el molde y de verdad se empieza la diversión con este
trío.
Luego está
Bienvenido al amanecer que es, en mi concepto,
una verdadera joya del grupo. Y por si fuera poco está la
composición
Aquí, con letra, voz a toda prueba
y una orquestación que lo dejará mudo.
La séptima es
Prisioneros de la piel, muy lenta en
comparación con
Ámate y sálvate. No
sé en qué estaban pensando cuando crearon este
juego de guitarra eléctrica y batería, con
unos elementos de sintetizador que lo transportarán
a los setenta.
Histeria y
Fuera de mi son los temas reflexivos del trío
antes de llegar con
Cielo market e
Intenta
amar, donde la
guitarra es la protagonista.
Vi es ecléctica y propone
romper con las composiciones clásicas.
Luego están
El duelo y
Más allá, en
la primera la batería le recordará a Duran
Duran cuando nos proponían Wild Boys y la segunda
es una balada al mejor estilo de Mocedades.
Con
Tejedores de ilusión termina esta producción
que me sorprendió por su propuesta y por el esfuerzo
de presentar un disco diferente. Tal vez por su constante
renovación La Ley se ha mantenido vigente en la escena
musical internacional.