Manuel
Vega Loo
La
Prensa Web
Los chicos que integran Moenia y su productor Cachorro
López
sencillamente la botaron con su disco
Stereo Hits,
en el que encontrará las canciones que marcaron mi
generación.
También es la oportunidad para que los menores de
25 años conozcan estos temas.
El disco comienza con
Ni tú ni nadie, del fallecido
Carlos Berlanga, un icono de la movida madrileña.
He escuchado diferentes versiones de esta canción,
sin embargo, la de Moenia es una de las mejores.
Después sigue
Sobredosis de TV -de Gustavo Cerati-
que está marcada por poderosos bajos y una voz clara.
La tercera canción es
En algún lugar, la cual
se presenta con sonidos más urbanos y de una forma
más melancólica. Sinceramente creo que los
Enanitos verdes estarán muy contentos con esta grabación.
Juegos de amor es uno de los temas más electrónicos
del álbum. Aquí la voz no priva sobre los instrumentos.
Tras este paseo por los cibersonidos encontrará
Tren
al sur, de Los Prisioneros de Chile. Las voces de Alfonso
Pichardo y Jorge González se parecen bastante. No
sé por qué hasta la fecha no han grabado un álbum
juntos.
Su visión de
¡Ay!, que pecado, no es la mejor
de la producción. Ana Torroja e Ignacio Cano de Mecano
les pueden reclamar; igualmente lo podría hacer el
mexicano Saúl Hernández al escuchar la producción
de
Mátame porque me muero de Moenia.
Es por amor, la octava canción, les quedo ideal para
tocar en las discotecas. Definitivamente utilizaron sus mayores
conocimientos de los sintetizadores. La novena es
Beber
de tu sangre, que está muy rítmica y les recordará mucho
a Duran Duran.
De Sildavia, original de La Unión, les puedo informar
de que es la canción más romántica y
comercial de
Stereo Hits. Aunque no resistieron la tentación
de incluirle uno que otro juego de teclados y computadoras.