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Con el lanzamiento en octubre de su más reciente disco, Premonición, David Bisbal no sólo trajo una nueva propuesta musical, también trajo un look renovado para gusto o disgusto de sus fans, pues se tiró abajo las greñas rizadas esas que le caracterizaban.
El disco resulta atractivo en su portada, al menos visualmente hablando, con una foto en la que el cantante aparece en una alegoría de la crucifixión, matizada por un sombrero y en vez de cruz, una cuerda es la que lo sostiene.
Es, en la mayoría de las canciones, obra de uno de sus mentores profesionales, el compositor y productor musical Kike Santander.
En total, el colombiano le colaboró con cinco de las 12 canciones que contiene el disco compacto.
La primera canción, Quién me iba a decir, está sonando actualmente en las emisoras de música en español, es la punta de lanza de la producción y fue lanzada a mediados de septiembre.
Silencio, la número dos, se escucha bien, es una melodía rock pop, cargada de muchos acordes eléctricos.
El artista se encargó de bajarle la intensidad con la canción número tres, una baladita llamada Como la primera vez, es una canción más suave y algo menos “fresita” que las de sus anteriores discos. Las letras no me dicen mucho pero lo cierto es que a veces en la música, y en el entretenimiento en general, las cosas no tienen que tener un significado especial o rebuscado para que te diviertan.
Torre de babel es un mix de reguetón con Wisin del dúo Wisin y Yandel, obviamente en estos tiempos ningún artista cometería el “sacrilegio” de no incluir –al menos– una canción con el popular ritmo. La canción, por momentos, suena como la Bulería que le hiciera famoso ante miles de adolescentes, tiene una agradable mezcla de guitarra flamenca y de ritmos árabes. Contiene una crítica al consumismo y lo banal de las sociedades actuales.
La número cinco, Amar es lo que quiero, es una “balada rock” –aunque en realidad no sé si existe el término, pero si a algo me suena esta canción fue precisamente a eso–.
Con Soldado de Papel, que es la canción número seis, el cantante eleva su voz de protesta en contra del uso de los niños en los conflictos armados. El tema, aunque aún no suena muy fuerte en las emisoras, ha recibido gran publicidad por su video, en la que el artista aún con sus “rizos de oro” habla con niños milicianos. Es justo en ese video en el que Bisbal se corta la melena, en solidaridad con los niños utilizados en la guerra.
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Premonición es el título de la canción número siete, que le da nombre también a la producción entera. Con la canción número nueve, Calentando voy, el español hace sus pinitos en el idioma inglés, al menos en los coros en la que reza incesantemente I’m just warmin up. ¿Será que pretende hacer el trillado crossover al inglés?, sólo el tiempo lo dirá.
Saltando un poco hasta la canción 12, Aquí y ahora, Bisbal hará feliz a sus seguidoras con los ritmos rápidos que recuerdan su primera producción, el sencillo está cargado de sonidos electrónicos, algo tecno, que recuerda el ambiente de discoteca.
Para concluir este paseo pop, el compacto incluye dos bonus track de la canción Torre de babel. La número 13 es la versión original cantada por el artista y la 14 es una versión ampliada reguetón con Wisin y Yandel en los coros. Con este trabajo el artista seguramente dejará satisfechos a los amantes de su música. |