Las noticias sobre una recesión económica en Estados Unidos ha provocado preocupación en muchos países, algunos de ellos, incluso, fueron presa del efecto dominó que causó el anuncio. Así, las bolsas de varias naciones del continente cerraron ayer con pérdidas. Y aunque es cierto que por esta crisis podemos esperar el abaratamiento de las materias primas y una reducción en el precio del petróleo, no debemos olvidar que no somos ajenos a las enfermedades económicas.
De hecho, históricamente el crecimiento –o la contracción– de nuestra economía ha marchado de forma paralela a la de Estados Unidos. Por ello, el Gobierno ha sido poco prudente al presentar un presupuesto para 2009 tan elevado. Igual de irresponsables han sido los diputados, que no lo objetaron. Esperemos que este no sea un error, pues, aunque lo aprobaron unos pocos, las consecuencias seguramente las pagaremos todos. |