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Depresión post-parto es un diagnóstico asignado cuando una madre llena los requisitos de una depresión después que el bebé ha nacido. Por lo general, si la madre tenía problemas personales que existían antes del embarazo, estas circunstancias se agravan con el desorden hormonal, natural después del parto.
La buena noticia es que los llamados "blues" se manifiestan por un lapso de tiempo limitado a un año después del nacimiento del bebé. Aunque el médico no haya diagnosticado una depresión (los síntomas aparecen las primeras semanas después del parto), nos podemos percatar de cómo las hormonas influyen en el humor, en los sentimientos y en la sensibilidad a ciertos eventos o circunstancias.
Pasado el tiempo del desorden hormonal, ya el niño pequeño ha crecido y los retos cambian. Sin embargo, podemos ayudar a identificar las conductas que conducen a una madre a una depresión después del parto y aconsejar que se busque ayuda médica lo más pronto posible si no hay mejoría por el propio bienestar y el del bebé. A continuación los expertos médicos mencionan, entre otras, razones que influyen en la depresión:
1. El fin del embarazo. Hay mujeres que se sienten tan especiales estando embarazadas que cuando nace el bebé sienten que su posición de estrellas principales por un período de nueve meses ha sido desplazado a segundo plano después del nacimiento.
2. Existen desilusiones porque nació varoncito en vez de la soñada niña o por alguna dificultad médica que confronta el bebé.
3. El cansancio y la fatiga hacen que la madre se sienta que no es capaz de hacer su labor de madre a cabalidad y por ende se rinde en sus labores.
4. La culpabilidad de no sentir alegría por el nacimiento del bebé o quizá el embarazo no fue esperado y ahora se siente culpable por sentirse así.
5. Añora la vida de recién casada, en donde la atención es exclusiva como pareja, la falta de tiempo y la importancia de las prioridades hace que extrañe las previas actividades del embarazo como salidas al cine, a comer y salidas con los amigos.
6. Descontento en la apariencia. La madre se siente tan desagradable por el exceso de peso, el cansancio, la ropa no le queda, pero a su vez no tiene ánimo de arreglarse.
Si por alguna razón la depresión no le afectó, en pocas ocasiones da al final del primer año cuando el bebé deja de amamantarse y la madre no estaba lista para terminar esa maravillosa labor. El apoyo es primordial en todo embarazo y la solución que se le dé a cada una de las dificultades ayudará a sobrellevar la etapa en la vida de un bebé. |