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Enuresis es el término utilizado cuando se dan “mojadas en la cama”.
La Enciclopedia Salvat la define como una “incontinencia involuntaria de la micción [acción de orinar] durante el sueño en niños de tres o más años”.
Para que un niño se mantenga seco durante la noche, el cerebro debe mantener una vejiga llena, evitando que se orine.
La señal debe ser tan fuerte que despierte al niño para que vaya al baño.
Según la Asociación Pediátrica Americana, es un proceso complejo neurológico de desarrollo en donde la vejiga manda la señal al cerebro, éste la recibe, despertando al niño para que vacíe la vejiga en el baño.
Un porcentaje muy bajo son aquellos casos donde ocurre enuresis
a causa de una enfermedad física relacionada con enfermedades
como la diabetes, el riñón, infecciones urinarias
y defectos congénitos de la vejiga. Por ejemplo, si
el niño tiene un chorro de orina escaso, le duele cuando
orina o cuando hay rastro de sangre en la orina definitivamente
que hay que llevarlo al doctor.
Ocasionalmente la enuresis se debe a problemas emocionales
ya sea por estrés o sobrecarga de las tensiones vividas.
Los accidentes ocurren durante el entrenamiento para ir al
baño, cuando no están listos y por ende el progreso
es lento.
Además, el mencionado estrés y la presión
que reciben por medio de los padres y familiares de que se
logre la meta. Si un niño pequeño recibe críticas,
regaños y constantemente se le llama la atención
porque se orina en la cama, puede que se inhiba y no responda
como mecanismo de defensa.
En casos extremos, la enuresis también se puede desarrollarse
como consecuencia de abuso físico o sexual. La mayoría
de los casos de enuresis ocurre por la inmadurez de la vejiga.
El Dr. Berry Brazelton menciona a su colega, el Dr. Ronald Mackeith en Inglaterra, como “uno de los primeros en señalar que muchos niños tienen una vejiga inmadura, lo cual dificulta el control nocturno”.
Si después de todos los esfuerzos, el pequeño niño no logra entrenarse podemos hacer lo siguiente:
1. Dejar que el niño tome control de su entrenamiento: “Es tu cuerpo. El baño está ahí para que lo uses, me avisas si necesitas ayuda”.
2. Preséntele las opciones: pañales o ropa interior de entrenamiento, el baño regular o la bacinilla y que el niño o niña escoja.
3. No le recuerde y ni hable al respecto. Que no sea tema de conversación ni mucho menos enfrente de ellos o ellas.
4. Si el niño o niña decide entrenarse solo o sola, prémiele con una calcomanía en un calendario cuando los logros ocurran.
Cuando persiste a través de los años
Enséñele a su hijo o hijos de una manera respetuosa cómo se cambian las sábanas y proteja la cama con esos protectores de colchones.
Si el niño o niña muestra interés en disminuir las mojadas de la cama en la noche, puede practicar ejercicios durante el día como aguantar la orina hasta donde más pueda, aprendiendo a resistir y aumentando la capacidad de la vejiga de retenerla.
Es difícil de aceptar pero la solución es tan simple. El tiempo y la paciencia serán los medios para poder sobrellevar la enuresis. . |