|
Si bien es cierto, para iniciar un Año Nuevo nos trazamos metas para el año entrante. Si en verdad analizamos la situación, pocas veces son los años que cumplimos a cabalidad las metas que nos propusimos el año anterior.
¿Será que podemos escribir varias metas y escoger las tres principales?
Será que podemos buscar tres categorías: la categoría personal, la categoría como el matrimonio, la categoría como padre o madre de familia.
En la categoría personal, podemos pensar en áreas que queremos poner en práctica para sentirnos bien con nosotros mismos. Por ejemplo, “bajar de peso”. Con tantas comidas y tanto dulce definitivamente que las libras se notan y no vamos a poder comprar ropa. ¿Qué tal si nos proponemos en tomar el coche y pasear al bebé todas las tardes?
El bebé quedará fascinado de los paseos vespertinos, sobre todo porque usted varía el panorama todos los días. Además, con zapatillas podrá recorrer varias millas.
En la categoría de matrimonio, queremos reforzar la base fundamental de cada familia que es la pareja.
Nos hemos dedicado a cuidar el bebé y de velar por sus necesidades. Sin embargo, la felicidad de una pareja es como una plantita de amor, si no la regamos con agua, se seca y eso trae consecuencias negativas.
Anoche escuchaba unas señoras diciendo que cómo deseaban tomar una clase de baile para aprender a bailar juntas con sus esposos, pero que los esposos no querían por pena o por lo que fuera. Lo ideal es que la pareja decida la actividad que ambos disfrutarían y recordar que necesitan pasar tiempo a solas para fortalecer la relación.
Considere una cita de amor quincenalmente para salir como una parejita de recién casados. Su bebé agradecerá que sus padres se preocupen por su propio matrimonio.
La categoría de padres, podemos proponernos crear una tradición familiar. Será que todos los domingos jugamos algo diferente.
Nos proponemos sacar los juguetes y escoger uno que no le hemos prestado atención y buscar las diferentes maneras de enseñarle al pequeño de lo que se puede hacer.
Jugar es su regalo de abrir el camino de la fantasía y la imaginación. Hágalo y verá que vale la pena por la alegría que verá en el rostro de su pequeño.
No es difícil una vez que pensamos qué queremos proponernos y ponerlo en práctica lo hará sentir muy bien. Estará garantizada su felicidad para el año venidero.
¡Feliz Año Nuevo a todos los lectores de la columna!
Que 2007 sea un año en donde puedan poner en práctica sus deseos y metas. |