Es probable que cada mujer embarazada y la primeriza ya sepa que la lactancia es mejor para el bebé los primeros seis meses de la vida.
Infortunadamente, como se señaló en una presentación de March of Dimes (grupo de apoyo a la infancia) ante los medios informativos, a muchas mujeres que trabajan se les imposibilita exclusivamente amamantar cuando sus licencias con goce de sueldo por maternidad (si en efecto las tienen) duran solo semanas y no se pueden dar el lujo, monetaria o profesionalmente, de tomar una sin goce de sueldo.
Y como le sucedió a una ex colega mía, verter leche materna en el baño de mujeres, luego buscar un refrigerador para guardarla, dejó tanto qué desear que renunciara al empleo.
Ella y su esposo vendieron su departamento ubicado en la ciudad de Manhattan para que pudieran sufragar el costo de que ella se quedara en la casa con el bebé.
Las madres nuevas que tienen empleos que no pueden dejar deberían saber que cualquier cantidad de lactancia (y de leche materna vertida en mamaderas) es mejor que ninguna, pero también hay millones de infantes que han crecido muy bien con la fórmula sola cuando sus madres no pudieron darles pecho.
Consejos
Para hacer que los bebés coman frutas y vegetales, una investigación publicada en el número de diciembre pasado de Pediatrics concluye que lo que las madres que amamantan comen regularmente influye en la aceptación inicial de sus bebés de alimentos como duraznos y habichuelas.
No obstante, la exposición repetida a las habichuelas, que al principio provocó gestos, hizo que los bebés aumentaran su consumo independientemente de si los amamantaron o les dieron fórmula.
Los investigadores del Monell Chemical Senses Center de Filadelfia sugieren que las madres hagan caso omiso de las expresiones faciales de sus bebés y sigan ofreciendo alimentos que son buenos para ellos. |