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Los niños que no desarrollan todo su potencial lingüístico y no tienen esta habilidad son percibidos como menos inteligentes, ya que al no tener un vocabulario fluido deben esforzarse para expresar sus ideas y entender conceptos.
El lenguaje se capta de manera espontánea, así lo adquieren los niños de una forma aparentemente natural, de ahí que los padres no siempre presten la atención que requiere este proceso.
Martie Pieterse se especializó en educación preescolar y en esta área lleva impartiendo clases durante casi 30 años, es formadora de formadores, y se la considera una especialista en el campo de la educación preescolar.
Varios libros han plasmado su conocimiento sobre la labor educadora de los padres. En Hablar con tu hijo trata de abrir el campo de los progenitores para estimular el conocimiento de su pequeño desde el primer día.
La pedagoga equipara la habilidad de hablar y de tener un amplio conocimiento del lenguaje a una gran capacidad para razonar, pues “saben explicar lo que piensan y eso les da mayor confianza en sí mismos”.
El lenguaje es esencial para desarrollar cualquier forma de aprendizaje, de ahí que sea un instrumento básico en la evolución de cada individuo.
HABILIDAD LINGÜÍSTICA
Según, Pieterse algunas investigaciones han demostrado que la calidad y la cantidad del lenguaje que oyen los niños entre el nacimiento y el momento de ir a la escuela son los factores más importantes que afectan a su desarrollo intelectual y a sus habilidades lingüísticas.
Martie Pieterse afirma que la capacidad de relacionarse verbalmente perjudica a los niños en diferentes facetas de la vida: se ve afectada la imagen que tienen de ellos mismos; su ansia por aprender; el grado en el que desarrollarán todo su potencial intelectual; su desarrollo social y emocional y entre otros, su comprensión de los valores morales y su capacidad por distinguir entre lo que está bien y lo que está mal.
Según la experta, es muy importante que cuando se comunique con su hijo le mire, así también aprenderá a apreciar la atención y el interés que le presta.
NIVEL DE CONVERSACIÓN
“Intente mantener conversaciones entretenidas. Intente que lo que diga suene divertido y atractivo, así captará su atención en los primeros momentos”, afirma Pieterse.
Puede fomentar conversaciones: repitiendo lo que él haya dicho, pero utilizando un lenguaje descriptivo acompañado de gestos; explíquele tanto lo que hace él como lo que está haciendo usted; hágale preguntas para confirmar y entender lo que quiere hacer o decir; demuestre emoción y entusiasmo cada vez que se produzca algún tipo de comunicación.
Lo más probable es que si ha seguido estas sencillas normas su hijo responda: prestándole más atención cuando le hable directamente; intentará imitarle y procurará desarrollar un tema.
CUENTOS, UN DESCUBRIMIENTO
Leer un cuento a su hijo no sólo es una forma de entretenimiento para el pequeño, es además un elemento útil de aprendizaje del lenguaje y de fomentar su imaginación.
Mientras se lee surgen preguntas y la necesidad de explicar cosas nuevas.
Leer mejora la capacidad de concentración del niño; enseña a escuchar con atención; amplía su entorno y campo de experiencia; desarrolla su vocabulario y comprensión de textos; le enseña a pensar; a entender la causa y el efecto, los motivos y razones y a prever consecuencias; enseña a elegir, además de la oportunidad de pasarlo bien. |