Jueves | 23.08.2007
El encanto de los licores en las comidas
Por Martha Stewart
The New York Times Syndicate
¿Puede sugerir algunos buenos licores para cocinar?
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MCT Direct |
Respuesta: el alcohol añade profundidad, acidez y cuerpo a muchos platos. Un vino liviano y dulce puede ser un buen acompañante de fruta macerada. Por su parte, un vino tinto con cuerpo mejora salsas de tomate y guisos. El vino es también usado para desglacear una sartén, pues crea una salsa o una base para sopa que es muy sabrosa. La cerveza puede mezclarse en pastas para rebozar en frituras. Eso le da el sabor de trigo a sus recetas.
La levadura en la cerveza actúa también como un agente leudante. De esa manera, la pasta adquiere cierta ligera hinchazón, como de hojaldre.
La dulzura del ron y el sabor picante del brandy es bueno en budín de pan y en otros postres.
Cuando ofrezca comidas hechas con alcohol, tenga en cuenta que si bien la mayor parte del alcohol se consume, un pequeño porcentaje persiste. Por lo tanto, debe informar a los invitados. Visite marthastewart.com/recipes para encontrar varios platos que incluyen bebidas alcohólicas, entre ellos ensalada de melón y fresas silvestres con vino dulce, anillos de cebolla con masa de harina y de cerveza, y sambayón, un postre italiano con una consistencia similar a un flan espumoso y liviano hecho con vino de Marsala).
¿Cómo puede saberse si una mascota con un estómago sensible ha superado su enfermedad?
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MCT Direct |
Respuesta: Un estómago sensible puede afectar a muchos perros y gatos jóvenes. El tratamiento por lo general consiste en dar al animal una dieta especial. Además de ser costosa, esa dieta contiene más aditivos químicos que la comida normal. Y a lo largo del tiempo, puede causar problemas. Por lo tanto, vale la pena determinar si su mascota ha superado la condición, como eventualmente lo hacen.
La única manera de determinar si su mascota puede comer alimentos regulares es probar, dice el veterinario Shawn Messonnier, anfitrión de "The Natural Vet" en Martha Stewart Living Radio. Introduzca nueva comida en el curso de un lapso de 10 días, mezclándola con la dieta para el estómago sensible.
El primer día, intente el 10% de nueva comida. Incremente la cantidad de 10% diario, y observe si hay señales de problemas digestivos, tales como vómitos o diarrea. Esos síntomas no indican necesariamente que su mascota es incapaz de ingerir comida regular. Tal vez la comida que usted eligió contiene un elemento irritante que otras no tienen. Experimente con varias fórmulas para determinar cuál es la mejor.
¿Vale la pena guardar semillas de una planta de tomate de abundante producción?
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LA PRENSA/Eric Batista |
Respuesta: Guardar semillas es siempre una buena práctica. No sólo permite cosechar nuevamente las recompensas de una planta apreciada, sino preservarlas para futuras generaciones. Sin embargo, muchos híbridos modernos son cultivados de una manera que no producen vástagos similares. Las plantas marcadas "abiertas a la polinización" o "reliquias", tienen semillas que pueden ser guardadas y vueltas a plantar.
Lo bueno de trabajar con tomates es que la mayoría de las variedades se polinizan por su cuenta. Muchas otras plantas, por ejemplo calabazas y melones, utilizan insectos en la polinización. Y ese proceso puede crear híbridos. (Para que las semillas de esas plantas produzcan vástagos iguales a sus padres, deben ser polinizadas a mano o aisladas de sus vecinos).
A fin de mantener la fuente de recursos genéticos más vigorosa posible, es una buena idea guardar semillas de diferentes frutas. Elija los mejores tomates, y recójalos una semana o dos después de lo que haría normalmente para comerlos, a fin de asegurar bastantes semillas maduras.
Siempre que las semillas son suspendidas en la carne de la fruta, como ocurre con los tomates, deben ser fermentadas para neutralizar los agentes que resisten la germinación. Para hacer eso, quite las semillas y la pulpa y póngalas en un cuenco. Añada algo de agua y deje que reposen dentro de la casa, lejos de la luz directa del sol, durante cuatro días.
El moho resultante causará la fermentación necesaria. Luego de cuatro días, elimine el agua y las semillas que queden flotando, pues no germinarán. Deposite el resto de las semillas en una hoja de periódico en una zona cálida y seca durante dos semanas, y luego transfiéralas a un recipiente para almacenarlas. Coloque una etiqueta en el envase a fin de conocer su contenido.
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