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Cuando a Carlos Fuentes se le acerca una persona con quien no lidia frecuentemente, “Priscilla”, su cocker spaniel de tres años, comienza a ladrar sin parar.
Lo que hace Carlos en estas situaciones es hablar con ella y expresarle “que todo está bien, que no hay razón por la cual deba alterarse”.
“Priscilla”, como todos los perros en el mundo, cambia de actitud por el simple hecho de que está recelosa de quienes se acercan a su dueño.
Patrones psicológicos
Los celos forman parte del instinto de todo canino, explica Rodrigo Ibáñez, de la clínica veterinaria Brasil. Desde sus orígenes estos animales han desarrollado una actitud de proteccionismo con respecto a sus dueños, lo que hace que ante la mínima amenaza adquieran una postura totalmente diferente, agrega.
La importancia de la educación
Uno de los factores que inciden en esta situación está muy relacionado a la educación que el canino haya recibido desde cachorro. “Depende mucho de la crianza ya que si al animal lo han consentido mucho, se va a sentir dueño de todo”, asegura el especialista.
Afecto
Dentro de la crianza hay que demostrarle al canino el valor que tiene dentro de la familia, asegura Antonio Delgado, médico veterinario de la clínica Pet R´ Us.
Si desde pequeño se le dedica tiempo, lo atienden y juegan con él, la mascota no sentirá rechazo ante la presencia de un nuevo elemento al hogar.
Contacto exterior
Es necesario además que las personas propicien el contacto de la mascota con otras personas y animales. Esto servirá para que el animal esté acostumbrado a una convivencia social y no le cause traumas hechos naturales como el nacimiento de un bebé o la presencia de visitas.
Al brindarle el cariño que se merece, el perro no tendrá la necesidad de adoptar una actitud provocadora o malcriada para llamar la atención, dice Delgado.
Recomendaciones finales
Por su parte, Ibáñez sugiere a los dueños que de antemano saben que su perro adopta un comportamiento distinto ante agentes extraños, sería bueno prevenir a las otras personas de esto para evitar situaciones incómodas.
Sin embargo, si el panorama tiende a agravarse, lo mejor será inscribir a los caninos en cursos de adiestramiento para mejorar comportamientos, concluye. |