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Existen factores que las personas deben tomar en cuenta para decidir si tener o no un perro en casa. Estos elementos serán estudiados por los futuros dueños para asegurar una mejor convivencia entre ambos.
Explica el médico veterinario Antonio Delgado, de la clínica Pet R´ Us, que ante todo es necesario conocer para qué se desea el canino en casa: de guardia, de compañía o para cacería.
Compañerismo
Si las personas deciden tener a un perro como compañero en el hogar, tendrán que evaluar el espacio del apartamento o la residencia.
Por ejemplo, las razas pequeñas de pelo liso son las ideales para espacios reducidos y donde residan personas predispuestas a las alergias.
“La cantidad de agentes alergénos en estos animales es mínima”, manifiesta Delgado. Entre estas razas se encuentran los terrier, chihuahua, schnauzer miniatura, entre otros.
Si el lugar es pequeño, no sería justo decidirse por razas grandes como dálmatas o gran danés, recuerda el especialista.
Otros elementos a evaluar
Los perros, al igual que otras mascotas, acarrean gastos que deberán ser incluidos dentro del presupuesto de los dueños como de alimentación, vacunas, medicinas, atención médica o de diversión.
Además, los futuros dueños deben entender que sus animales de compañía necesitarán de atenciones y de su tiempo. A diferencia de los gatos, los perros son más dependientes de los dueños, explica Delgado.
Sin embargo, muchas personas por sus largas jornadas laborales no cuentan con la disponibilidad de tiempo para atender a los caninos. Agrega que ellos necesitan salir a pasear y jugar con su dueño.
Recomendaciones
Es importante que las personas se orienten e informen sobre las características, necesidades, comportamientos y actitudes de los animales, antes de adquirirlos.
Deben conocer que las razas pequeñas, pese a su tamaño, poseen un carácter fuerte. En cambio, las medianas tienen mejor carácter y paciencia, según www.mascotas.com.
Las razas grandes como San Bernardo, rottweiller, doberman, requieren ejercitarse y mantenerse en buena forma.
“Resultan ser excelentes guardianes, son cariñosos, protectores y pacientes con los niños, pues entre más grandes son, suelen ser menos nerviosos”, agrega la información contenida en la página web. |