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Sarah de Pérez dice estar cada día más sorprendida de lo que hace Squincy, su cocker spaniel de tres años, en casa.
“Todos los días se sale con una travesura nueva y no sé qué hacer”, dice. Aunque Sarah admite que en ocasiones esas situaciones le causan gracia, sabe muy bien que debe aconductarla para evitar escenas embarazosas frente a las visitas.
Normalidad
Estas situaciones que a los dueños les parecen incómodas y extrañas, para los perros son normales, según explica el médico veterinario César Rodríguez. “Estas conductas, consideradas muchas veces como vicios, forman parte de su desarrollo”, agrega.
Sin embargo, fue claro en la necesidad de corregirlas a tiempo (cuando están cachorros) para, al igual que Sarah, evitar inconvenientes en el futuro.
Ejemplos
Es común ver que los perros estén pidiendo, con el uso de una mirada triste, la comida que las personas estén ingiriendo, dice Rodríguez. Lo correcto en estos casos es negarse a dárselas, por más “nobles y tiernos” que se vean los animales, asegura.
El perro debe tener su alimento en su propio plato, al igual que el agua. “Debe enseñársele a que cuando tenga hambre tendrá que ir al lugar donde se le coloque de manera permanente el plato”, señala el veterinario.
¡Ojo! Cambiar estos objetos a diario de posición solo logrará la desorientación de las mascotas.
Otro caso se da cuando quieren agarrar las pertenencias de sus dueños de trapo o diversión.
“Agarran medias, zapatos, camisas, como juegos y los arrastran por toda la casa, sin que las personas se den cuenta a tiempo”, dice Rodríguez.
En el mercado hay una gran cantidad de alternativas que pudieran reemplazar a las pantuflas como juguetes. Los podrán encontrar de distintos tamaños, formas y colores, manifiesta.
Los caninos también pueden acostumbrarse, si no se les pone un alto, a descansar y tomar sus siestas en el sofá de la sala donde llegan las visitas.
Desde cachorros se les debe quitar esta manía, ofreciéndoles camas de perro, sábanas o cajas para poder hacer lo mismo en otros lugares de la casa.
¡Recuerde!
Finalmente, el especialista recuerda que dependerá del dueño la conducta que los animales tengan cuando ya estén grandes. Si no los educó bien de chicos, no se puede esperar tener un ángel en el futuro, enfatiza.
Eso sí, para educarlo no deberá recurrir tampoco a la violencia.
Si las situaciones se agravan, sería recomendable llevarlos a recibir entrenamiento profesional. |