 |
Fotos: KRT direct |
El déficit atencional es un trastorno de la conducta que se diagnostica basado en tres problemas prioritarios relacionados con:
1.- La habilidad de la persona para controlar el comportamiento
2.- Dificultad para sostener la atención, control de impulsos o su inhibición.
3.- Actividad excesiva.
El mecanismo exacto de cómo se origina este trastorno sigue siendo un misterio, aunque se han descartado algunas teorías. Por lo pronto sabemos que puede presentarse con tres síntomas clave como lo son: Falta de atención, hiperactividad e impulsividad, mencionados ya anteriormente.
Estos pueden estar presentes simultáneamente o sólo uno de ellos. Se presenta antes de los siete años de edad y debe estar presente como mínimo seis meses, de manera de que se pueda eliminar la posibilidad de que pueda tratarse de una reacción temporal.
El diagnóstico debe ser dado por un especialista; usualmente un neurólogo pediatra. Se hacen evaluaciones psicológicas y en algunos casos se medica.
Para la simple observación de nuestros hijos/hijas podemos tomar en cuenta los siguientes síntomas:
Falta de atención:
1.- Parece no escuchar
2.- Incurre en errores por descuido
3.-Dificultad en mantener la atención
4.- No sigue instrucciones
5.-Dificultad para organizarse
6.- Extravía objetos.
Hiperactividad
1.- Dificultad para permanecer sentado
2.-Mueve manos y pies sin control
3.-Dificultad para jugar tranquilo
4.-Parece que estuviera como un motor en marcha
5.- Habla en exceso
Impulsividad
1.-Responde antes de que le pregunten
2.-No respeta turnos
3.-Interrumpe
Estos síntomas deben presentarse no sólo en las aulas de clase, sino en todos los ambientes del niño. |