Jueves | 01.06.2006
Comunicándonos
Por Lizette González
Todos creemos que sabemos comunicarnos, pero, ¿realmente los sabemos? Se supone que día tras día hablamos con nuestras familias, conversamos con nuestros compañeros de trabajo, llamamos a nuestros padres. Sí, parece que todo esto es comunicación, pero, ¿en realidad nos estamos entendiendo?
Me parece que es importante reflexionar sobre esto. Ya que el comunicarnos no es sólo lo que nosotros decimos; debemos escuchar a los demás. Este es el principio de la buena comunicación: saber escuchar.
Para que la comunicación se dé es necesario tener interlocutor y receptor. Así que esto es indicativo de que si sólo estamos hablando, pero no escuchamos lo que nos dicen, entonces no nos estamos comunicando. Al saber escuchar nos "sintonizamos " en el mismo canal que el otro.
Quizás a muchos de nosotros nos han preguntado: ¿me estás escuchando? Esto se da porque no tenemos la postura correcta de alguien que escucha: presta atención, mira a los ojos de su interlocutor y hace preguntas relacionadas con lo que conversa o habla. Y por supuesto emite un juicio u opinión.
Cuando sintamos que nuestros hijos o nuestra pareja no nos entienden, es necesario replantearnos la posibilidad de que no nos estemos dando a entender. De hecho cuando conversamos sobre temas importantes, sobre todo con nuestra familia, es importante verificar el hecho de que lo que se ha expresado es lo que se ha entendido.
Si vemos a nuestro alrededor, algunos problemas se dan por el hecho de que asumimos cosas o entendemos mal lo que nos dijeron . Pero sucede que si no estamos seguros de lo que nos han dicho es mejor que preguntemos para salir de dudas. Lastimosamente, la mayoría del tiempo tenemos estos tipos de problemas porque nos da pena preguntar para asegurarnos de que los mensajes nos llegan de manera correcta.
Practiquemos con nuestros familiares acerca de la importancia de comunicarnos y hagamos el ejercicio de asegurarnos de que la comunicación se ha dado. |