Jueves | 29.06.2006
Disciplina
Por Lizette González
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LA PRENSA/Jihan Rodríguez |
Debemos ayudar a los niños y niñas en el aprendizaje de valores y con mucho énfasis en la autodisciplina.
Es muy cierto que los padres debemos suplir las necesidades de nuestros hijos, pero también debemos inculcarle sus límites y responsabilidades. El establecimiento de los límites ayudará a entender a nuestros hijos que cuando decimos “no” a algo, es la última palabra y debe cumplirse y respetarse. No es bueno hacer caso omiso porque nos comportamos de manera indiferente y confundimos a los chicos.
En ocasiones encontramos niños traviesos o malcriados porque no les hemos dado las pautas necesarias del comportamiento que esperamos de ellos; usualmente buscan llamar la atención o hacerse notar. Recordemos que todos en algún momento queremos atención y la apreciamos.
En este sentido debemos ser cuidadosos porque podemos estar dando atención negativa y les produciremos más inseguridad. Tengamos en cuenta que debemos darles alternativas a los niños. Por ejemplo: cuando les gritamos puede ser que el niño quiere que le presten atención, pero no sabe cómo hacer para obtenerla.
El ideal debe ser prestar atención de manera positiva a las conductas apropiadas. Para ello es importante que usted le señale las conductas positivas que espera de él o ella para que pueda obtener su atención. Explíquele lo que usted desea que él o ella hagan de manera sencilla y comprensible para los chicos dependiendo de la edad en la cual se encuentran.
De todos es sabido que cuando los niños se lo proponen, hacen cualquier cosa por obtener la atención de sus padres.
Recuerde que los niños desde muy pequeños pueden ser enseñados acerca de lo bueno o malo; o mejor dicho de lo que esperamos que ellos hagan. Los reforzamos de manera positiva cuando sus conductas son las esperadas.
Es bueno que usted tenga en cuenta que a veces nos reímos de las diabluras que nuestros hijos hacen, sin pensar que al crecer son conductas que no queremos que nuestros hijos tengan. |