Miércoles | 13.09.2006
Tricotilomanía
Por Lizette González
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LA PRENSA/Jihan Rodríguez |
La tricotilomanía es un trastorno del control de los impulsos cuya característica es arrancarse el cabello, el cual es notorio. Aun así, los sitios más frecuentes son: cabeza, cejas y pestañas, existen otros sitios como axilas y pubis.
Este proceso se da de forma sostenida durante varias horas. La persona puede estar relajada (viendo TV o leyendo) o en una situación estresante.
La tensión es percibida por el sujeto cada vez más intensamente hasta que la libera en el momento de arrancarse el cabello. De esta forma obtiene la gratificación.
Usualmente son personas introvertidas, ya que evitan las situaciones sociales al tratar de ocultar su problema. Estas personas pueden sufrir de trastornos del estado de ánimo (depresión) y ansiedad.
Este trastorno puede iniciarse desde la infancia y la adolescencia. Puede darse entre las edades de 3-7 años, desapareciendo en la edad adulta.
En la mayoría de los casos, las personas que lo sufren no saben por qué lo hacen y no pueden detenerlo. Algunos, al arrancarse el cabello lo suelen llevar a la boca y tragarlo lo que puede ocasionar dolores estomacales severos, anemia e infecciones.
Este trastorno, aunque no es común, es difícil de tratar. Es necesaria la psicoterapia para que el individuo aprenda a controlar el impulso que desencadena el trastorno. Una vez logrado identificar cuándo se inicia este impulso, es posible lograr controlarlo.
Cuando el trastorno se manifiesta en niños (as) menores de dos años es posible que concluya sin mayores consecuencias. Pero es importante descartar siempre cualquier problema físico primero. Cuando hablamos de alopecia nos referimos a otro tipo de problema que está ligado con problemas de salud. |