Miércoles | 27.09.2006
Adicción al consumo
Por Lizette González
Cuando las personas compran cosas sin pensar, sin tomar en cuenta si realmente las necesitan o no, si se convierte en una necesidad y no pueden controlar este impulso, han caído en una adicción al consumo.
En los afectados afloran sentimientos de culpabilidad, ansiedad, irritación, etc.
Podemos decir, según algunos
estudios lo demuestran, que la población más
joven es la más propensa a la compra compulsiva. Esto
es importante considerarlo desde este momento, debido a que
en el futuro, estos jóvenes serán los adultos
con este mal.
Causas
Este tipo de adicción puede
ser causada por sentimientos de insatisfacción personal
o aburrimiento. En algunos casos (muy pocos, según
los estudios) la depresión puede ser también
la causa, siendo la más grave.
Además, influye el bajo nivel de autoestima y de autoafirmación de los propios valores y capacidades.
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La Prensa/Víctor Arosemena |
Efectos
La adicción trae como consecuencias problemas, no solo a quien lo padece, sino a toda la familia, principalmente relacionados al asunto económico.
Las personas tenderán a comprar tantos artículos y objetos que no necesitan, sin considerar el presupuesto familiar, lo que ocasionará un gran endeudamiento.
Formas de control
Como todo tratamiento es importante
que las personas tomen conciencia de lo que les sucede. La
ayuda de un profesional y la comprensión de familiares
y amigos es de mucha relevancia.
Usualmente los tratamientos en terapias
grupales son los que más se utilizan. Es imprescindible
que la persona tenga a alguien como si fuera un tutor para
ayudarle en los momentos en los cuales quiere salir de compras.
Educación
Como padres debemos tomar nota de
este fenómeno a la hora de educar a nuestros hijos.
No es bueno satisfacer todos sus caprichos, lo cual en algunos
casos puede ser muy difícil de manejar.
Pero es primordial que esto forme parte de la educación que damos en casa.
Recordemos que la mayoría de nuestros chicos/chicas tiene como norma ir los fines de semana a los centros comerciales a reunirse con otros a ”parquear”, como ellos mismos dicen.
Aunque solo vayan a ver y no a comprar, nuestros hijos/hijas están susceptibles de ser influenciados por la publicidad que se presenta en estos lugares. |