Miércoles | 04.10.2006
Nuestros pequeños dictadores
Por Lizette González
Hoy en día se está haciendo cada vez más patente un comportamiento violento de los hijos hacia los padres.
Esta conducta se ve caracterizada por la imposición de la voluntad del niño, frente a la de los padres. Eso lo realiza a través del chantaje e incluso de la violencia en algunos casos extremos.
Se puede observar en niños/niñas desde los 7 años de edad aproximadamente y no es lo mismo que hablar de un niño consentido o malcriado. A diferencia de este niño, el llamado “dictador” es complacido en TODO lo que él solicita o pide, adquiriendo así una actitud manipuladora.
Los padres no ponen el límite adecuado y necesario, al satisfacer al niño en todo lo que pide. Al no negársele ni uno solo de sus caprichos, el niño/niña no adquiere la tolerancia a la frustración. Esto ocasionará que cuando al niño se le trate de negar algo, él hará lo que sea necesario para obtenerlo.
El consumismo viene a ser parte de la vida de estos niños y el concepto de autoridad se deteriora. En la mayoría de los casos observamos que los padres no se involucran lo suficiente con sus hijos/hijas ocasionando que copien modelos no deseados que observan en la televisión, etc.
Lo más importante es que tomemos conciencia de que como padres no sólo tenemos la responsabilidad de mantener a nuestros hijos/hijas y pagar el colegio, sino que debemos involucrarnos en sus vidas y corregirlos siempre. En ocasiones cometemos el error de querer complacerlos en todo, porque nos sentimos culpables de no pasar tiempo de calidad con ellos. Esto, en muchas ocasiones, debido a nuestros trabajos y a compromisos. Pero nos olvidamos de que el mayor compromiso debería ser con ellos. |