Viernes | 08.06.2007
Evite las relaciones asfixiantes
Por: Getzalette Reyes
De prensa.com
Hombres que prohiben a las parejas salir con sus amistades. Mujeres que revisan las carteras de sus compañeros para hallar un documento “comprometedor”, son comportamientos típicos de las personas celosas.
La psicóloga Sandra González dice que estas situaciones constituyen uno de los principales factores que provocan el rompimiento de las relaciones y que alejan al ser amado en vez de atraerlo.
CAUSAS
La inseguridad y la baja autoestima son factores que influyen en la persona celosa, además del temor a que la pareja conozca a otra persona “mejor”, señaló. Otro componente que tienen las personas celosas es la educación que recibieron en el hogar.
“Muchos piensan que si no tuvieron suficiente amor dentro del seno familiar, lo podrán conseguir en una relación sentimental”, explicó el psicólogo Iván Montenegro. Sumado a estos elementos está la falta comunicación y la poca confianza que ambos se tengan.
CONSECUENCIAS
Es casi normal que exista algo de celos en todas las personas, especialmente por sentido de pertenencia que se tiene con la persona que se ama. Lo malo es cuando se convierten en situaciones asfixiantes, al punto de deteriorar las relaciones, hasta llegar a la separación.
González comentó que esto ocurre porque en la sociedad prevalece el planteamiento de que “entre más esté con su pareja, habrá más amor”. No obstante, el peligro se acentúa cuando se crea una “dependencia” de la pareja.
Añadió que la persona celosa puede incluso descuidar su propia vida por estar pendiente de lo que hace la otra. Ya esto es peligroso, porque se crea un sentimiento de persecución y un deseo de controlar a la otra persona.
Pero, ¿cuándo los celosos pueden volverse posesivos? Montenegro dijo que cuando se llega a la violencia, tanto emocional como física.
Los agravios, las constantes prohibiciones (a que salga solo o sola a la calle) y los maltratos en público son frecuentes cuando se llega a esta etapa.
González aclaró que los celos no son exclusivos de las relaciones sentimentales. Entre los profesionales es común que se restrinjan las informaciones del puesto de trabajo con el afán de evitar que el compañero sobresalga en la empresa, por ejemplo. También entre los amigos se dan escenas de celos, que pueden ser inofensivos, pero si no se controlan se puede incluso perder las amistades.
RECOMENDACIONES
Ninguna persona debe depender de otra para ser feliz, es una de las conclusiones a las que llegó González. Por el contrario, ese sentimiento debe ser un compromiso que cada cual tiene con uno mismo. “Si tú eres feliz, podrás compartirla [la felicidad] con otras personas”, agregó.
Es necesario que cada uno tenga su propio espacio y pueda relacionarse “libremente” con sus amistades y demás familiares, enfatizó la psicóloga, quien recordó la importancia del diálogo.
Cuando los celos se producen por una baja autoestima la psicóloga recomienda asistir a una terapia profesional donde le ayuden a encontrar los motivos y las soluciones para acabar con ese padecimiento.
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