|
El número de personas que han iniciado tratamientos de deshabituación a la marihuana en la sanidad pública catalana ha aumentado un 78% en cinco años, al haber pasado de 311 en el 2000 a 554 en el 2005, según datos facilitados por el Departament de Salut.
Las demandas de tratamiento proceden en su mayoría de adolescentes y adultos jóvenes que han empezado a tener problemas derivados del consumo de marihuana y que se ven incapaces de dejar la droga, han informado profesionales especializados en terapias de deshabituación.
Los problemas que llevan a una persona a buscar ayuda médica contra la marihuana son variados: bajo rendimiento académico, dificultades laborales, problemas de pareja, trastornos de salud mental... En algunos casos, la demanda procede también de personas que han cometido delitos y se acogen a un tratamiento de deshabituación, pero no para dejar la droga sino, sobre todo, para conseguir una reducción de condena, informa Joan Colom, subdirector general de Drogodependències del Departament de Salut.
Los perfiles
El perfil de las personas que solicitan tratamiento abarca desde adolescentes que acuden a la consulta por iniciativa de sus padres y que por lo general están motivados para dejar la droga hasta adultos de entre 30 y 40 años que llegan a la conclusión de que la adicción a la marihuana les perjudica.
“Este es un fenómeno nuevo, el de la persona que viene por iniciativa propia y no porque su familia o su médico le ha dicho que viniera; hace cinco años no lo veíamos”, señala José Pérez de los Cobos, psiquiatra de la unidad de adicciones del hospital de Sant Pau.
Por sexos, “hay más hombres, pero también tenemos bastantes casos de mujeres”, añade López de los Cobos. Por clases sociales, no se han detectado diferencias importantes: todas están afectadas.
Aunque la demanda de tratamientos de deshabituación a la marihuana es pequeña en comparación con la de cocaína, los especialistas destacan que el problema va a más y que las personas que solicitan ayuda para superar la adicción son la punta de un iceberg de dimensiones mucho mayores.
Míriam Sánchez, de la ONG Projecte Home Catalunya, y Jordi Royo, psicólogo clínico del centro Amalgama 7, coinciden en que “estamos viendo más casos que unos años atrás”. Por su experiencia, la marihuana es la primera causa de tratamientos de deshabituación entre adolescentes, mientras que en adultos jóvenes la adicción a esta droga suele combinarse con la de cocaína y a menudo también con la del alcohol.
En todo el continente
El problema no es exclusivo de España, sino que se enmarca en una tendencia que afecta a toda la Unión Europea, donde más de 50 mil personas reciben cada año tratamiento de deshabituación a la marihuana, informó el martes un portavoz del Centro Europeo de Monitorización de Drogas y Drogadicción (Cemdd).
Pero España destaca como el país de la UE donde un mayor porcentaje de la población de 15 a 64 años dice haber fumado marihuana en los últimos doce meses: un 11.3%, por delante del 9.8% de Francia y el 9.7% del Reino Unido, según datos recogidos en el informe anual del 2006 del Cemdd.
Entre las razones que explican la cada vez mayor demanda de tratamientos de deshabituación, el centro europeo cita en primer lugar “una escalada del consumo intensivo de cannabis y los problemas que ello conlleva para la población”.
Otras razones incluyen “una mayor percepción de los riesgos de marihuana” y, en algunos países, las “derivaciones a tratamiento por parte del sistema de justicia penal”.
En Catalunya, la escalada del consumo intensivo ha llevado a una situación en que más del 30% de los alumnos de instituto fuma marihuana por lo menos una vez al mes y alrededor del 1% fuma más de un porro al día. “Es un fenómeno que nos preocupa mucho”, señaló Joan Colom, quien sin embargo pidió “que no perdamos de vista que la cocaína es con diferencia la droga que más problemas genera en este momento”. |