| CANALES |
|
| EL
IMPRESO |
| |
| SUPLEMENTOS |
| |
| TIEMPO
LIBRE |
| |
| SERVICIOS |
| |
|
|
| |
 |
| |
| |
|
| |
| ¿Generosidad o astucia política? |
| |
| |
Sábado | 07.07.2007 |
| |
Por: Larry Rohter
The New York Times Syndicate |
| |
| |
|
Esta foto suministrada por el Palacio de Gobierno de Argentina muestra al presidente Néstor Kichner y la Primera Dama Cristina Fernández.
|
AP |
BUENOS AIRES, Argentina. -La decisión de Néstor Kirchner de no buscar un segundo mandato como el presidente de Argentina y, más bien, declinar a favor de la candidatura de su esposa, se ha comentado tanto como un acto de generosidad como de astuto cálculo político. Sin embargo, su esposa, Cristina Fernández de Kirchner, enfrenta varias trampas, en su mayoría obra de su marido, durante la campaña que yace por delante, e incluso más si, como se anticipa, ella gana las elecciones de octubre.
Luego de cuatro años, Kirchner, de 57 años de edad, goza de índices de aprobación en su desempeño y popularidad que son inusuales aquí para alguien que ha estado en el cargo por tanto tiempo. Pero esos números han estado bajando en meses recientes, a consecuencia de problemas y polémicas que han surgido tanto en la esfera política como en la social.
“El horizonte pinta algunas nubes para ella”, dijo Graciela Romer, prominente encuestadora y analista política en esta ciudad. “En el corto plazo, al parecer todo es optimismo. Sin embargo, el pronóstico tiene que ser uno de elevadas probabilidades de nubes de tormenta, particularmente si la situación económica se estanca”.
Cuando Kirchner llegó a duras penas al máximo cargo en 2003, con menos de una cuarta parte del voto popular, prometió que estaría al frente de una nueva era de apertura y transparencia en el Gobierno y que limpiaría la corrupción. Con todo, las quejas sobre él ahora giran en torno a que ha concentrado todo el poder en la rama ejecutiva y que ha actuado con fuerza extrema en contra de la legislatura y tribunales.
|
Los esposos participaron de un acto oficial en Buenos Aires.
|
AP |
“No solamente se ha producido un cambio, sino que él ha recreado las viejas estructuras de una presidencia centralizada”, dijo Luis Alberto Romero, autor de Historia de Argentina en el siglo XX, así como catedrático. “Kirchner ha reconstruido la autoridad de la presidencia a expensas de instituciones democráticas que han sido erigidas con grandes esfuerzos desde el final de la dictadura militar”, en 1982.
En cuanto a la corrupción, la administración de Kirchner, tendiente a la izquierda, fue capaz de presentarse como un grupo con las manos limpias, hasta hace poco. A finales de 2005, Roberto Lavagna, en esa época el ministro de Economía, se quejaba de lo que denominó compadrazgo en la concesión de contratos gubernamentales, pero Kirchner no emprendió acción pública alguna, a no ser por obligarlo a renunciar, y nunca salió a la luz evidencia de dichas irregularidades.
Pero, desde marzo, Kirchner ha tenido que luchar con claras indicaciones de corrupción en un gran proyecto para la construcción de un gasoducto. Cuando una de las empresas involucradas en este gran esfuerzo, la compañía sueca de construcción Skanska, llevó a cabo una auditoría interna, encontró pruebas de lo que describió como “pagos inapropiados” por parte de algunos de sus ejecutivos, los cuales ya fueron despedidos. Al mismo tiempo, legisladores de la oposición dicen que podrían estar involucrados casi 25 millones de dólares; informes noticiosos y un juez investigador dicen que al parecer el dinero fue a parar a manos de funcionarios del Gobierno argentino.
Después, el mes pasado, surgió otro caso polémico. Inspectores de incendios que efectuaban lo que se describió como una revisión de rutina en las oficinas de la nueva ministra de Economía, Felisa Miceli, encontraron una gran cantidad de dinero en efectivo, tanto en divisa local como en dólares, ocultos en su baño.
Los primeros informes estiman que el total asciende a casi 250,000 dólares, pero, el viernes pasado, luego que se anunciara una investigación oficial, Miceli dijo que la suma correcta ascendía a 64,000 dólares.
Algunas figuras de la oposición han insinuado que el dinero formaba parte de un fondo discrecional del Gobierno o era evidencia de enriquecimiento ilícito en su contra, pero Miceli dijo que ella le había pedido prestado a su hermano la mayor parte para una transacción de bienes raíces que ella esperaba hacer.
“En lo personal, me parece que fue una ingenuidad y estupidez de mi parte”, dijo Miceli, quien anteriormente ha sido acusada de manipular cifras inflacionarias para beneficiar a Kirchner, en una entrevista con los tres diarios principales del país que fue publicada el viernes pasado. “Fue un error, podría haber sido negligencia, pero tengo la certeza de que no he cometido ningún crimen”.
Kirchner, quien ya está de campaña por su esposa, la senadora de 54 años de edad, dijo la semana pasada que su gobierno sería “incluso mejor” que el suyo propio, al tiempo que “profundizaría el cambio”. No obstante, al parecer teniendo en cuenta los recientes alegatos de corrupción, el Presidente argentino advirtió el viernes pasado sobre lo que, dijo, sería “una campaña sucia en contra de Cristina”.
En elecciones municipales y en las provincias efectuadas el 24 de junio, de las cuales se dijo que precipitaron la decisión de Kirchner en cuanto a hacerse a un lado, un candidato de la oposición en un partido de centro-izquierda con una firme plataforma en contra de la corrupción, ganó la gubernatura de Tierra del Fuego. Sin embargo, el principal desafío para la pareja Kirchner llegó aquí, en la capital, donde un conservador, Mauricio Macri, derrotó con facilidad al candidato que ellos eligieron para alcalde.
Macri viene de una de las familias más acaudaladas del país, misma que se benefició en gran medida durante la ola de privatizaciones de empresas paraestatales que tuvo lugar a final de los años 90, cuando Carlos Menem estaba en el poder. La escindida oposición política ha estado soñando con llegar a convertirse en un contrapeso de los Kirchner, papel que Macri, quien también preside el club más popular de futbol en el país, al parecer está impaciente por representar.
“Una figura como Mauricio Macri es una expresión de inconformidad, pero su victoria efectivamente representa el giro a la derecha que algunos alegan que es”, advirtió Romer, el encuestador. “Lo que desean los electores es imponer algún tipo de límites al Gobierno nacional”.
Sin embargo, el problema de mayor seriedad para los Kirchner en el largo plazo pudiera ser una creciente escasez que está ocasionando un aumento en la inflación. El suministro de gas a fábricas ya está siendo racionado con el fin de asegurar suficiente energía para calentar viviendas, taxistas obstruyeron en fecha reciente calles del centro de la ciudad para protestar por las restricciones que les fueron impuestas y, al tiempo que el invierno apenas comienza, existen inquietudes en cuanto a que la situación podría empeorar.
|
Esta foto tomada en 2005 muestra a la pareja durante las actividades de la campaña electoral.
|
AP |
Con el fin de aliviar el problema, Argentina, hasta hace poco un exportador de energía, ha alcanzado acuerdos para importar electricidad de Brasil. Algunas empresas del ramo dicen necesitar un aumento en las tarifas de empresas de servicio público, mismas que han estado congeladas en su mayoría desde 2002, antes de efectuar nuevas inversiones. Sin embargo, el Gobierno dice que las empresas, mismas que no han logrado cumplir con algunos contratos negociados durante los años del auge registrado en los 90, son responsables de sus propias dificultades y deben cumplir con las leyes locales.
Asimismo, Kirchner reconoció esta crisis en fecha reciente, pero también destaca que “no hay razón para el drama”. Describe la escasez de energía como un mero cuello de botella temporal, el cual es una de las consecuencias del éxito de sus políticas económicas.
“Gracias a que se registró un crecimiento de 50% a lo largo de los últimos cuatro años y medio, tenemos una fuerte necesidad de este producto”, dijo en esta semana.
No obstante lo anterior, los economistas se muestran prácticamente unánimes en cuanto a que la combinación de escasez de energía con la inflación seguirá o incluso se intensificará. Sin embargo, es la señora Kirchner, no su marido, quien probablemente tendrá que pagar la cuenta.
“Todos los esfuerzos se están concentrando en ganar las elecciones de octubre, aun cuando Kirchner sabe que se está preparando una bomba de tiempo”, comentó Romero, el historiador. “¿Qué está construyendo él para estar preparados y ser
capaces de en tiempos duros?”. |
| |
|
| |
¡ESCRÍBENOS TUS COMENTARIOS AQUÍ! |
| |
|
|
| |
|
|
|
|
| |
|
|