CANALES
  Reportaje especial
  Tecnología
  Bebés
  Salud
  Mascotas
  Psicología
  Hogar
  Psicología sexual
 
  ENTRETENIMIENTO
  Discos
  Cine
  Farándula
  Libros
  Tecnología
 
  EL IMPRESO
  Hoy por hoy
  Panorama
  Nacionales
  Opinión
  Perspectiva
  Deportes
  Mundo
  Economía y Negocios
  Vivir +
  Reseña
  Sociales
  Horóscopo
 
  SUPLEMENTOS
  Ellas Virtual
  Martes Financiero
  Aprendo Web
  Reseña Empresarial
   Pulso de la Nación
 
  TIEMPO LIBRE
  Turismo
  De interés
  Cine
  De noche
 
  SERVICIOS
  Contáctenos
  ¿Quiénes somos?
 
 
 
 
 
La tradición de pedir posada en Navidad
 
 
Martes | 25.12.2007
 

Por: Elsa M. González
Especial para prensa.com

 
 
Especial para prensa.com |
Elsa M. González
CHITRÉ, Herrera. La ciudad está alborotada. Gente todo el día va y viene, con la prioridad que marcan las fiestas de fin de año: las compras navideñas.

Los comercios y almacenes están repletos de personas que buscan regalos, juguetes y ropa; mientras que otros compran los alimentos que van a preparar en la Nochebuena, con el ánimo de disfrutar en familia.

Mientras tanto, otro grupo de personas (quizás más reducido), está sumergido en el verdadero sentido de la fiesta cristiana: las posadas.

Pero, ¿qué son las posadas? Se trata de la preparación de los cristianos católicos para celebrar el nacimiento del Niño Dios el 25 de diciembre.

La posada es una pequeña fiesta que disfrutan más los pequeños. Por espacio de nueve días, previos a la Navidad, se reúnen para cantar villancicos y visitar los hogares de la comunidad.

El cura Francisco Iturbe, párroco de la iglesia Nuestra Señora del Rosario de Chitré, explicó que las posadas son una tradición que viene de México.

Especial para prensa.com | Elsa M. González

En ese país, antiguamente los indígenas del 17 al 26 de diciembre celebraban la venida del dios de la guerra.

Luego, con la llegada de los españoles a América, cambió la celebración y se introdujeron las imágenes de José y María (de la Sagrada Familia).

Esta tradición mexicana varía con respecto a la que mantenemos en Panamá.

En México se introducen otros elementos, como rezar el rosario, se rompe una piñata, encienden unas velas para pedir posada en las casas, hacen una celebración festiva, entre otros detalles.

Especial para prensa.com | Elsa M. González

Sin embargo, en Panamá, todos los días a las 6:00 p.m. las niñas se visten de pastorcitas, con un turbante en la cabeza, una falda de pollera larga y su carita pintada, semejando a una mujer adulta.

Mientras que los varones cantan villancicos junto a las niñas, tocando panderetas por todas las calles de la ciudad o barriada.

En la posada se designa a una niña y un niño, representan a Jesús y María y ellos son los que encabezan el grupo.

Lo bonito también es que las calles se alegran con los villancicos y cantos navideños como: Venid Pastorcillos, Cascabel, Nochebuena y Campana sobre Campana, entre otros.

Especial para prensa.com | Elsa M. González

El padre Iturbe comentó que a los cantos navideños se les denomina villancicos, porque eran los villanos españoles quienes cantaban de esa forma; estilo que trasladaron los españoles a las tierras de América.

La razón de las posadas es un poco trasladar a los cristianos católicos a aquel momento cuando José y María acudieron a la tierra natal de José, Belén, para censarse.

Estando allá le vino la hora del parto a María, y José tuvo que pedir posada para su esposa que estaba a punto de dar a luz, pero no encontró una posada libre donde cobijarse; por ello, tuvo que alojarse en un establo y es justamente allí el lugar donde nació el Niño Dios.

Así se quedó reflejada la humildad del enviado de Dios a la tierra.

Especial para prensa.com | Elsa M. González

Este acontecimiento es lo que los niños van pregonando de casa en casa, donde hay un nacimiento.

Un grupo de niños entra a la vivienda y el otro se queda afuera; luego cantando, los de afuera le piden posada a los de adentro.

Ellos les contestan: “no hay lugar”, y así hasta que llegan a un sitio donde sí les dan hospedaje.

Al final, los dueños de las casas reparten golosinas y refrescos entre los pastorcitos visitantes, que los entusiasman para acudir al día siguiente con más energía.

Además de divertirse, es la forma de mantener vivo el espíritu de Navidad, dejando de lado un poco “el nuevo sentido consumista” que se le ha impreso a la fiesta del nacimiento del Niño Dios.

 
     
 
¡ESCRÍBENOS TUS COMENTARIOS AQUÍ!
   
     
 
 
 
© Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá