Hace 25 años estábamos invadidos por una ETmanía. El feo y tierno extraterrestre del cine alimentó la quimera de conocer a otros seres de más. En los últimos años, se habla menos de extraterrestres; pero los científicos afirman que nunca han dejado de buscar vida de otros mundos. Ni renuncian a hallarla.
¿Hasta qué punto ha cambiado la visión de la vida extraterrestre en los últimos 25 años? “Lo que ha cambiado es que hubo un momento en que la búsqueda de vida, inteligente o no, se confundió con las historias de ovnis que restaron credibilidad a los estudios. Muchos investigadores se retrajeron. Pero, sobre todo en los últimos años, la astrobiología ha cobrado fuerza: analiza el origen de la vida en el universo y dónde puede o pudo haberla. Después ya veremos si inteligente o no. No creo que pasen muchos años sin que se dé con algún indicio de vida”, afirma Jordi Isern, director del Institut d*Estudis Espacials de Catalunya.
“Lo que más ha cambiado es que hace 25 años no existía la tecnología actual para buscar en otros planetas del sistema solar, ni para detectar planetas extrasolares (de fuera de nuestro sistema), ni para buscar metano u oxígeno, indicios de vida”, opina Luis Cuesta responsable científico de telescopios robóticos del Centro de Astrobiología de Madrid. “Ahora - agrega- conocemos mejor los patrones de vida terrestre y podemos buscar indicadores de vida en otros mundos”.
Lo que ocurre, admite Cuesta, es que a cada respuesta surgen más preguntas: ¿es el terrestre el único tipo de vida posible?; ¿habrá vida en la zona de habitabilidad de las estrellas? Un radio en torno de las estrellas en que se den condiciones que permitan la vida?
“En la misma Tierra - añade- nos sorprenden cada día organismos que viven en condiciones extremas (extremófilos): en la acidez de Riotinto, en fosas abisales... Y, cuando descubrimos planetas extrasolares, vemos que los modelos de nuestro sistema no valen. Por ejemplo, hay planetas de gran tamaño que orbitan muy cerca de su estrella central”.
“Hoy, seguimos sin pruebas de que exista vida más allá de la Tierra, pero hay planetas y satélites de nuestro sistema que se exploran, pues se cree que puede o pudo haber vida, por ejemplo, porque hubo agua como el caso de Marte. Podremos ir más lejos y explorar planetas extrasolares cuando mejore la tecnología”, señala Agustín Sánchez Lavega, catedrático de ciencias planetarias de la Universidad del País Vasco.
“El primer objetivo es hallar un planeta extrasolar con condiciones similares a la Tierra, por ejemplo, de distancia respecto a su estrella central. Creemos que se hallará en unos años”, indica Cuesta.
Ante la cuestión de si, dada la inmensidad del universo, no sería extraño que solo haya vida, inteligente o no, en la Tierra, Isern reconoce que es lógico preguntárselo, pero recuerda que ya lo planteó la paradoja de Fermi (uno de los padres de la física moderna): “si hubiera vida inteligente en otros lugares, si fuera un fenómeno extendido, ¿por qué no nos han visitado?
‘Algún día daremos con algo’, dice. Hay cálculos de probabilidades que apuntan al 2020 para que se den las condiciones”, subraya. “Hay tantas galaxias, miles de millones de estrellas y planetas... es cierto que parece raro que la Tierra sea el único con vida, pero también se puede plantear: por qué tiene que haber vida en otros planetas, dado que requiere unas complejas condiciones”, apostilla Sánchez Lavega. “Los tres elementos básicos de la vida - explica- son carbono (para formar moléculas complejas), agua líquida (que es el mejor disolvente de estas moléculas) y alguna forma de energía. Pese a existir los ingredientes mencionados, pueden no darse las condiciones para que se dé vida; en los laboratorios todavía no se ha sabido crear”.
Los científicos buscan vida según los parámetros terrestres. Sánchez Lavega sostiene que no podría haber otras formas, pues los 118 elementos químicos que se conocen son los que se están identificando fuera de la Tierra. “No se han encontrado otros, así que la vida debería basarse en parámetros similares a los terrestres”, dice. Es impensable vida en que la función del carbono la haga el sílice, por ejemplo.
Otra cosa, apunta, serían las condiciones de desarrollo de esa vida o el momento de evolución en el universo. Los científicos recuerdan que la Tierra existe desde hace miles de millones de años y no siempre ha tenido vida o durante millones de años la habitaron organismos unicelulares. Otros planetas podrían estar en una fase como las iniciales de la Tierra. O en fases evolutivas millones de años avanzadas, que ignoramos como serán.
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