CANALES
  Reportaje especial
  Tecnología
  Bebés
  Salud
  Mascotas
  Psicología
  Hogar
  Psicología sexual
 
  ENTRETENIMIENTO
  Discos
  Cine
  Farándula
  Libros
  Tecnología
 
  EL IMPRESO
  Hoy por hoy
  Panorama
  Nacionales
  Opinión
  Perspectiva
  Deportes
  Mundo
  Economía y Negocios
  Vivir +
  Reseña
  Sociales
  Horóscopo
 
  SUPLEMENTOS
  Ellas Virtual
  Martes Financiero
  Aprendo Web
  Reseña Empresarial
   Pulso de la Nación
 
  TIEMPO LIBRE
  Turismo
  De interés
  Cine
  De noche
 
  SERVICIOS
  Contáctenos
  ¿Quiénes somos?
 
 
 
 
 
Diana, amores prohibidos
 
 
Viernes | 18.01.2008
 

Por: Rafael Ramos
Corresponsal en Londres
The New York Times Syndicate

 
 
REUTERS
Más de una década después de su muerte, Diana se resiste a ceder a Nicolas Sarkozy el título de príncipe de corazones, y menos aún los dominios de ese territorio exclusivo en el que se mezclan sexo y asuntos de Estado.

El presidente francés explota la curiosidad de su relación con Carla Bruni, pero se queda corto ante una tragedia salpicada de amores imposibles, flirteos de verano, secretos de ultratumba y teorías conspirativas.

Paul Burrell, su mayordomo durante 10 años y al que ella se refería como “su roca”, es el epicentro de buena parte de los misterios de la “dianamanía”.

REUTERS/Luke MacGregor
Y ahora ha vuelto a convertirse en protagonista al proclamar, en el curso de la investigación pública para determinar si el accidente de París en agosto de 1997 fue solo eso, que su señora estuvo decidida a casarse con un musulmán pakistaní, el cirujano cardiaco Hasnat Jan.

Una iniciativa que, de haber llegado a conocimiento de palacio, habría hecho saltar todas las alarmas: más detalles para los adictos a las teorías de la conspiración.

Su propia madre, en la última conversación que tuvieron, le dijo en cuatro letras que era una prostituta.

REUTERS/Dylan Martinez
Hasnat Jan fue, según Burrell, el gran amor de Diana. El médico, alérgico a la publicidad, la acababa de dejar cuando empezó a salir con Dodi al Fayed por despecho, para que las fotos retozando con el hijo del magnate de Harrods en la Costa Azul provocasen sus celos y le hiciesen reconsiderar.

La convicción del mayordomo es que la princesa se limitaba a flirtear con Dodi y había aceptado su anillo de diamantes como un regalo de amistad, no de compromiso. Jan se fue a vivir a Pakistán y contrajo un matrimonio arreglado que duró año y medio.

REUTERS/John Stilwell
Paul Burrell es uno de los personajes más turbios en el drama de la vida y muerte de Diana, hasta el punto de que fue llevado a los tribunales en 2002 bajo la acusación de haber sustraído 300 objetos de la fallecida y haber copiado fragmentos de sus cartas íntimas.

El proceso contra el mayordomo se cerró abruptamente cuando la reina Isabel recordó que le había “dado permiso” para quedarse con cosas de su nuera como recuerdo.

Se estima que Burrell, residente en Florida (EU), se ha hecho millonario con la publicación de dos libros de memorias sobre Diana y la venta de vajillas y ositos de peluche que aluden a su papel como confidente y mayordomo de la reina de corazones.

“Pensar que el príncipe Carlos ordenase la muerte de la madre de sus hijos es sencillamente impensable”, ha declarado en la investigación.

Pero insiste en que posee un “secreto” contado por Diana que sería una “bomba” y se llevará a la tumba. Y que la reina en persona le recomendó que “tuviera cuidado, porque en este país hay fuerzas ocultas con mucho poder”.
 
     
 
¡ESCRÍBENOS TUS COMENTARIOS AQUÍ!
   
     
 
 
 
© Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá